Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Burgos. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Burgos: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Burgos» o «Verisure Burgos», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Burgos está a 859 metros. Es una de las capitales más altas y frías de España, y eso no es un dato de postal: es un dato que cambia cómo se usa una vivienda durante buena parte del año.
Aquí la casa vive cerrada muchos meses. Ventanas selladas, persianas bajadas temprano, calefacción a tope y muy poca vida en la calle a partir de las siete de la tarde entre noviembre y marzo. Cuando planteamos un sistema de seguridad en Burgos, ese calendario está en el centro de la conversación desde el primer minuto.
Porque tiene una cara buena y una cara mala, y conviene mirarlas las dos.
Lo que ganas: menos accesos abiertos. En una ciudad donde no se duerme con la ventana abierta media docena de meses, desaparece uno de los puntos débiles más habituales en el sur de España.
Lo que pierdes: testigos. Durante ese mismo periodo, la calle está vacía a partir del atardecer, los vecinos no se asoman y nadie va a ver ni oír nada raro en una escalera, en un patio o en la parte trasera de una casa. Anochece pronto, hace frío y todo el mundo está dentro.
Ese es el resumen de por qué en Burgos una alarma se plantea distinto que en una ciudad de costa: no se trata tanto de tapar ventanas abiertas como de compensar la falta de ojos en la calle durante meses enteros.
El municipio tiene 177.402 habitantes en 107,1 kilómetros cuadrados, con una densidad de 1.656 habitantes por km². Es una densidad claramente urbana: la mayoría de los burgaleses vive en bloque, en edificios con muchos vecinos, garaje comunitario y trastero.
Y en un bloque, entre la calle y tu rellano hay una franja que no vigila nadie: portal, escalera, ascensor, garaje. Es la parte de tu casa que no es tu casa y que, sin embargo, determina lo expuesto que estás.
Un edificio recibe tráfico legítimo constante. Paquetería, comida a domicilio, la revisión del gas, el técnico del ascensor, la empresa de limpieza, obras en el cuarto, alguien que va a ver a su madre. La puerta de la calle se abre decenas de veces al día y nadie identifica a quien entra. No es dejadez de los vecinos: es imposible hacerlo.
La conclusión práctica es simple. El portal no filtra, canaliza. El primer control real de tu vivienda es tu puerta.
Dos vecinos del mismo portal pagan lo mismo de comunidad y tienen riesgos distintos. Mira dónde estás tú:
El estudio previo existe para mirar tu planta y tus accesos reales, no para venderte la media del edificio.
En una ciudad vertical y fría, una parte considerable de tus cosas no está en casa. Está abajo: bicicletas, esquís, material de montaña, herramienta, la moto que no se saca en invierno, cajas que llevan años sin abrirse.
El garaje comunitario es un espacio con acceso rodado, mando en manos de docenas de propietarios, iluminación escasa y nadie mirando. Y en Burgos, además, es donde la gente guarda todo el equipo de temporada precisamente los meses en que no lo usa, es decir, los meses en que nadie baja a comprobar nada.
No siempre compensa llevar detección hasta ahí, pero merece la pena decidirlo conscientemente en vez de olvidarse por defecto. En el estudio se valora, y si no tiene sentido, se te dice.
Alrededor de Burgos hay un cinturón de municipios muy pequeños que han recibido a mucha gente que trabaja en la capital y quería casa con parcela. Cardeñadijo está a 5,2 km con 1.445 habitantes; Villagonzalo Pedernales a 5,3 con 1.903; Alfoz de Quintanadueñas a 5,5 con 2.158; Cardeñajimeno a 6,5 con 1.185; Villalbilla de Burgos a 6,6 con 1.554; y Sotragero a 7,7 km con apenas 300 vecinos.
Ahí el planteamiento no tiene nada que ver con el del piso. Hablamos de casas con perímetro: puerta principal, puerta de jardín o patio, corredera del salón, ventana de la cocina, puerta del garaje y la que comunica el garaje con la vivienda. Seis o siete accesos, y casi siempre uno lleva años sin revisarse.
Y hay un factor que en un municipio de mil habitantes pesa muchísimo: a determinadas horas no hay absolutamente nadie en la calle. En invierno, un martes a las ocho de la tarde, un pueblo del alfoz está desierto. El aviso tiene que salir de la propia casa, porque no lo va a dar nadie más.
Damos servicio en todos ellos con la misma central receptora y el mismo servicio técnico que en la capital.
Hay una costumbre muy burgalesa que afecta directamente a esto: mucha gente de la capital conserva casa familiar en la provincia. Y eso significa que hay dos viviendas y que, casi siempre, una de las dos está vacía.
El piso de la ciudad se queda solo en los puentes, en Navidad y en agosto. La casa del pueblo pasa el invierno entero cerrada, sin calefacción y sin que nadie se acerque durante meses.
El sistema resuelve las dos situaciones por la misma razón: no depende de que tú estés delante. La central vigila la vivienda todo el año y tú compruebas su estado desde la app cuando quieras. Si hay una apertura, te enteras ese día, no en la siguiente visita.
Vale la pena entender qué se está pagando, porque no es el aparato: es el servicio que hay detrás.
Sin ese paso de verificación el sistema no valdría nada. Entre gatos, corrientes de aire, un hijo que entra con llave a horas raras y la limpiadora de los jueves, las señales sin confirmar se dispararían y el aviso perdería credibilidad. Verificar antes de actuar es lo que hace que se te tome en serio cuando la cosa va de verdad.
El precio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye:
El importe definitivo depende de tu casa. Un piso interior con un único acceso y un chalet del alfoz con jardín, garaje y corredera no llevan el mismo equipo ni de lejos. Por eso hay estudio previo, y por eso el precio cerrado te lo damos por teléfono antes de que decidas nada.
Por si te surge la duda: Securitas Direct opera desde hace tiempo bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora, mismos técnicos. Lo único que cambió fue el nombre comercial.
No hace falta que sepas qué necesitas ni cuántos detectores lleva tu vivienda. Para eso está el estudio. Déjanos tu teléfono en el formulario y te llamamos en menos de 24 h laborables.
En esa llamada preguntamos lo justo: si es piso o casa, en qué planta o con qué accesos, cuántas horas al día se queda sola y si hay garaje, trastero o una segunda vivienda que también quieras proteger. Con eso sale una propuesta ajustada de verdad y un precio concreto. Y si no te encaja, no pasa nada: pedir el estudio no compromete a nada.
No. Los equipos van instalados dentro de la vivienda y están pensados para uso doméstico durante todo el año. Además, el mantenimiento y el servicio técnico están incluidos en la cuota, así que si algo diera problemas se revisa sin coste adicional.
Sí, y es una situación muy habitual aquí. Son dos sistemas independientes, cada uno con su estudio, porque una casa cerrada de octubre a mayo no se protege igual que un piso del centro. En el estudio te decimos qué necesita cada una y cuánto sale cada una.
Sí, en los municipios del entorno, todos a menos de ocho kilómetros: Cardeñadijo, Villagonzalo Pedernales, Alfoz de Quintanadueñas, Cardeñajimeno, Villalbilla de Burgos y Sotragero. Misma central receptora y mismo servicio técnico. Lo que cambia es el planteamiento: en una casa se protege el perímetro y los accesos, no un solo punto.
No hace falta obra: los equipos son inalámbricos y se instalan sin picar paredes ni pasar cables. Al quedar todo dentro de tu vivienda, no afecta a elementos comunes y no tienes que llevarlo a la junta de propietarios.
El sistema sigue operativo. Tiene alimentación propia y comunica de forma inalámbrica con la central, sin depender del suministro eléctrico ni de la línea fija de la casa. Un corte no lo deja ciego.
Se valora en el estudio. Son espacios donde se guardan bicicletas, esquís, herramienta o una moto y a los que accede medio edificio con mando. Si compensa cubrirlos, se plantea; si no, se te dice y no se te cobra por ello.
No damos plazos cerrados, porque dependen de la agenda técnica y del resultado del estudio. Prometer una fecha sin haber visto la vivienda no sería honesto. Lo que sí es firme es el primer paso: dejas tu teléfono y te llamamos en menos de 24 h laborables.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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