Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Casas Altas, Valencia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Casas Altas: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Casas Altas» o «Verisure Casas Altas», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Casas Altas tiene 118 habitantes. No es una forma de hablar: es menos gente de la que vive en un edificio corriente de cualquier ciudad. Y esos 118 vecinos están repartidos en un término de 16 kilómetros cuadrados, lo que da una densidad de 7,4 habitantes por kilómetro cuadrado.
Cuando alguien pregunta si aquí tiene sentido poner una alarma, la respuesta empieza justamente por ahí. No por el miedo, sino por la aritmética. En un pueblo de este tamaño no existe la vigilancia de multitud: no hay una calle con paso constante de gente, no hay veinte vecinos asomados, no hay nadie de guardia. Hay silencio, que es lo mejor de vivir aquí y también lo que hace que un problema pueda pasar desapercibido durante días.
Casas Altas está en el Rincón de Ademuz, ese trozo de la provincia de Valencia que no toca el resto de la provincia y que queda encajado entre tierras de Aragón y de Castilla-La Mancha. Esa rareza administrativa, que parece una curiosidad de mapa, tiene consecuencias muy reales en el día a día.
La primera es que la capital de tu provincia no es tu referencia práctica para casi nada. La segunda, más importante para lo que nos ocupa: cualquier servicio que tenga que llegar hasta aquí llega desde fuera del pueblo y, con frecuencia, desde bastante lejos. No hay comisaría en la esquina ni parque de bomberos a cinco minutos.
Esto no es un argumento para asustar a nadie. Es un argumento para entender qué tipo de sistema tiene sentido en Casas Altas: uno que dé el aviso pronto, verificado y sin depender de que alguien del pueblo se dé cuenta.
Los pueblos de alrededor están cerca en kilómetros y son igual de pequeños. Casas Bajas queda a 1,8 kilómetros con 158 vecinos. Ademuz, la cabecera de la comarca, a 3,3 con poco más de mil. Torrebaja a 6,3, Vallanca a 7, Castielfabib a 10,7 y Puebla de San Miguel a 10,1 con 53 habitantes censados.
Si sumas toda esa comarca entera, no llegas a la población de un barrio pequeño. Ese es el contexto real: la casa de al lado puede estar cerrada, el pueblo de al lado tiene 158 personas y a partir de ahí hay monte, campo y carretera.
Por eso aquí no funciona la idea de "si pasa algo, alguien lo verá". Puede que sí, y puede que no hasta el fin de semana siguiente.
Cualquiera que tenga casa aquí lo sabe. En verano, en Semana Santa y en fiestas, Casas Altas se llena: vuelven los hijos, se abren viviendas que llevaban meses cerradas, hay coches aparcados en todas partes y las noches tienen ruido. Después llega octubre y el pueblo vuelve a su tamaño real.
Ese ciclo deja un montón de viviendas en una situación muy particular: se usan tres o cuatro semanas al año y el resto del tiempo están cerradas con todo dentro. Muebles, ropa de cama, herramienta, electrodomésticos, papeles de la familia, a veces el coche viejo en el garaje.
Y lo peor de una casa que se usa poco no es lo que pueda pasar, sino cuánto tarda uno en enterarse. Un aviso que llega en el momento, a un móvil que está a doscientos kilómetros, vale infinitamente más que descubrir algo en el puente de diciembre.
Hay además una costumbre buena que conviene completar: la llave. Aquí es normal que la llave de una casa cerrada la tenga un familiar o un vecino, para entrar a ventilar o a revisar una gotera. Está bien que así sea. Lo que aporta el sistema es el registro: saber qué día y a qué hora se entró, sin depender de la memoria de nadie.
Casas Altas está a 680 metros de altitud, en pleno valle. El invierno es largo, las tardes se hacen cortas y a partir de cierta hora no hay nadie en la calle. Si tienes casa aquí y vives fuera, la imagen mental correcta no es la de un pueblo con gente, es la de una vivienda sola en una calle sin luz de ventanas.
Muchas casas del pueblo tienen además la estructura clásica de la vivienda rural: puerta a la calle, patio o corral detrás, un almacén o un cuarto de aperos, ventanas bajas y a veces una segunda entrada que casi no se usa. Cada uno de esos puntos cuenta, y por eso el estudio previo se hace mirando la casa concreta, no una casa tipo.
Y no todas las viviendas están en el casco. En un término de 16 kilómetros cuadrados hay casas y edificaciones fuera del núcleo, con acceso por camino, sin farolas cerca y sin ninguna otra vivienda a la vista. En esos casos la prioridad cambia: primero los accesos exteriores, después el interior. Una casa apartada no necesita más aparatos, necesita que estén en el sitio correcto.
Dos preguntas se repiten siempre en pueblos como este. La primera: "mi casa es antigua, ¿hay que picar?". No. La instalación es inalámbrica, no se rompen paredes ni se pasan cables por la fachada.
La segunda: "no tengo internet contratado en la casa del pueblo, ¿puedo tener alarma?". Sí. La comunicación con la central no depende del wifi de la vivienda. En el estudio previo se comprueba la cobertura concreta de tu casa antes de instalar nada, que es como hay que hacerlo en zonas de valle y montaña.
Todo ese proceso ocurre igual un sábado de agosto con el pueblo lleno que un martes de enero con el pueblo vacío. Esa es exactamente la ventaja.
Desde 29,90 € al mes, sujeto a estudio personalizado y a aprobación previa. La cuota incluye la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía cuando se confirma el salto, el mantenimiento de los equipos, el servicio técnico y la app para el móvil.
El precio final depende de la vivienda: una casa del pueblo con dos accesos necesita bastante menos que una con corral, almacén y segunda planta. En un municipio de 118 habitantes, la mayoría de las casas se resuelven con pocos elementos bien colocados. El estudio previo, sin compromiso, sirve justo para eso: para no pagar por cosas que no aportan nada en tu caso.
Si alguien del pueblo te ha dicho que tiene "la alarma de Securitas", se refiere a lo mismo: Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Misma empresa, misma central receptora, mismo servicio. Solo cambió el nombre del equipo y del contrato.
Damos servicio en Casas Altas y en el resto de pueblos del Rincón: Casas Bajas a 1,8 kilómetros, Ademuz a 3,3, Torrebaja a 6,3, Vallanca a 7, Puebla de San Miguel a 10,1 y Castielfabib a 10,7. Son distancias cortas en el mapa, pero de carretera de montaña.
Déjanos tus datos en el formulario y te llamamos sin compromiso. En esa conversación preguntamos lo justo: cómo es la casa, cuántas puertas y ventanas accesibles tiene, si hay patio, corral o almacén y cuántos meses al año está cerrada. Con eso ya se puede plantear algo concreto.
Y si la casa es de la familia y no vives aquí, tampoco es un problema: el sistema puede configurarse para que varias personas puedan conectarlo y desconectarlo, y queda registrado quién entró y a qué hora.
Es de los casos donde más se nota. En una vivienda cerrada la mayor parte del año no hay nadie que pueda dar el aviso, así que la señal tiene que salir del propio sistema. Te enteras el mismo día, no en la siguiente visita.
Ayuda, y mucho, pero solo cuando hay alguien en el pueblo. Fuera del verano quedan muy pocas casas ocupadas, la mayoría de personas mayores, y hay franjas enteras del día sin nadie en la calle. Ese hueco es el que cubre la central.
Sí. La comunicación con la central receptora no depende del wifi de la vivienda. La cobertura concreta de tu casa se comprueba en el estudio previo.
No. La instalación es inalámbrica: nada de picar paredes ni de pasar cables. Y el titular puede ser quien corresponda, dando acceso al resto de la familia.
Sí, se pueden cubrir edificaciones anexas dentro de la propia finca. Se valora en el estudio, porque suma elementos y afecta al precio.
Sí. Securitas Direct ahora opera con la marca Verisure, con la misma central receptora y el mismo servicio.
Sí. Se atiende cualquier vivienda del término, esté en el casco o apartada. Lo que condiciona el estudio es cómo es la casa, por dónde se accede y qué edificaciones tiene alrededor, no lo lejos que quede de la plaza.
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