Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Mojácar, Almería. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Mojácar: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Mojácar» o «Verisure Mojácar», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Mojácar tiene 7.680 vecinos empadronados repartidos en 72 kilómetros cuadrados. Eso da 106,7 habitantes por kilómetro cuadrado, una cifra que en el papel parece tranquila y que en la realidad no significa nada, porque en Mojácar el censo y la gente que hay dentro del municipio son dos cosas distintas según el mes en que mires. Añade que el término está partido en dos mundos, el pueblo colgado a 152 metros de altitud y la franja de playa a pie de mar, y ya tienes explicado por qué proteger una casa aquí no se parece a hacerlo en cualquier otro sitio de Almería.
El pueblo es un casco blanco, apretado y en cuesta, con calles por las que no cabe un coche, casas que comparten pared y azoteas que se miran unas a otras. La playa es una franja larga de urbanizaciones, chalets, apartamentos y viviendas con parcela que se extiende a lo largo del litoral.
Son dos formas de riesgo completamente distintas. Arriba, el punto débil es la puerta que da a una calle por la que de madrugada no pasa nadie, y la parte alta de la casa, que mucha gente ni se plantea. Abajo, el problema es que hay mucho perímetro, mucha valla, muchas ventanas a nivel de suelo y mucha vivienda que puede estar vacía sin que nadie lo note. Por eso la primera pregunta que se hace en el estudio previo es siempre la misma: ¿tu casa está en el pueblo o en la playa?
Con 72 km², Mojácar es un municipio grande para la población empadronada. Eso deja mucho suelo entre viviendas: caminos, ramblas, parcelas, tramos donde la casa más próxima está a doscientos metros y de noche no hay ni una farola.
La consecuencia práctica es que la vigilancia natural, esa que damos por hecha en una ciudad, aquí funciona a medias. En verano hay ojos en todas partes. El resto del año, en muchas zonas del término no hay nadie mirando. Una sirena que suena en agosto la escucha media urbanización; la misma sirena en febrero puede sonar veinte minutos sin que ningún ser humano la registre. De ahí que en Mojácar lo importante no sea el ruido, sino que el aviso salga del municipio en el momento en que ocurre.
Mojácar tiene una particularidad que comparte con muy pocos municipios españoles: buena parte de sus viviendas pertenecen a personas que no viven en España. Británicos, irlandeses, franceses, alemanes y nórdicos que compraron aquí y que pisan la casa unas semanas al año.
Si eres uno de ellos, tu situación es esta: tienes una propiedad en la costa almeriense, y entre visita y visita pasan meses. No hay nadie que abra la puerta cada semana para ver si todo sigue en su sitio. Puedes tener un vecino de confianza o alguien que te lleve el mantenimiento, pero eso no es lo mismo que saber, en tiempo real, si ha entrado alguien.
Con un sistema conectado a central receptora eso cambia. Si un detector salta a las cuatro de la mañana de un martes de enero, en la central lo ven, verifican qué está pasando, te llaman a tu número —esté donde esté— y dan aviso a la policía si hay indicios de intrusión. Te enteras el mismo día, no en Semana Santa cuando bajes con la maleta.
El calendario de Mojácar es muy marcado. De junio a septiembre el municipio va lleno; de noviembre a marzo hay calles enteras de la zona de playa donde no se enciende una luz.
Casi todo el mundo decide sobre la alarma en agosto, y en agosto la casa nunca parece vulnerable: hay coches, hay ruido, hay vecinos en la terraza. El criterio correcto es el contrario. Piensa cómo está tu vivienda el segundo martes de febrero a las once de la noche y decide con esa imagen.
Hay además un detalle muy práctico de la vivienda de temporada: las averías tontas. Si el equipo tiene una incidencia y nadie está delante, puedes pasar medio año creyendo que estás protegido sin estarlo. Un sistema conectado avisa también de eso, y el mantenimiento va incluido en la cuota precisamente por ese motivo.
En el casco de Mojácar la vivienda tradicional es estrecha, alta, encalada y pegada a la de al lado. La puerta principal da directamente a la calle, sin jardín ni distancia de por medio, y muchas casas tienen terraza o azotea en la parte superior que conecta visual o físicamente con las contiguas.
Ese tipo de casa se protege mirando arriba y abajo a la vez. Lo que suele contar aquí es:
Un estudio hecho con criterio recorre la casa entera, no solo la planta de entrada.
En la zona baja del municipio el escenario cambia por completo. Hablamos de viviendas con parcela, con valla, con piscina, con porche, con trastero y a veces con acceso desde dos lados distintos. El intruso no entra por la puerta: entra por el perímetro y luego decide.
Por eso en este tipo de vivienda la detección perimetral vale más que cualquier otra cosa. La idea es que el sistema avise cuando alguien está en la parcela, no cuando ya está en el salón. Eso da margen: margen para que la central verifique, para que la sirena disuada y para que el aviso llegue a quien tiene que llegar mientras el intruso todavía está fuera.
Los municipios que rodean a Mojácar son pequeños o medianos y están cerca: Turre a 4,1 kilómetros con 4.361 vecinos, Garrucha a 5,6 con 10.845, Los Gallardos a 8,4 con 3.110, Vera a 12 con 20.282, Bédar a 12,8 con apenas 953 y Antas a 13,1 con 3.472.
Lo que se compra con una alarma conectada, en un contexto así, es tiempo de reacción. No depende de que un vecino esté despierto, no depende de que alguien pase por la calle: hay una central receptora que trabaja las veinticuatro horas y que actúa en cuanto el sistema detecta algo, aunque tú estés durmiendo en Manchester.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure, con el mismo servicio y la misma central receptora detrás. Para una vivienda de Mojácar la configuración suele apoyarse en estos elementos:
Una casa del casco antiguo y un chalet con parcela y piscina no llevan el mismo equipo. Por eso el estudio previo es obligatorio y se hace mirando tu vivienda concreta.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. En esa cuota entran la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a policía, el mantenimiento, el servicio técnico y la app. La vigilancia no se paga aparte: es exactamente lo que estás contratando.
Si quieres una cifra cerrada para tu caso, déjanos tus datos en el formulario. Te contactamos para concretar lo que hace falta saber: dónde está la vivienda, si es habitual o de temporada, cuántos accesos tiene, si hay parcela y qué es lo que más te preocupa cuando no estás.
El entorno inmediato mezcla pueblos del interior con núcleos costeros, todos a poca distancia:
Si tienes casa en Mojácar y otra propiedad en alguno de ellos, son dos escenarios distintos que se resuelven por separado con el mismo tipo de servicio.
Es exactamente el caso para el que está pensado un sistema conectado. Tú no puedes pasarte a comprobar la casa, y nadie va a hacerlo por ti cada semana. La central receptora sí está las veinticuatro horas: si ocurre algo, lo verifica, te avisa a tu número aunque estés fuera del país y da parte a la policía si procede. Además, desde la app puedes ver el estado de la vivienda cuando quieras.
Sirve, pero se plantea distinto. En el casco de Mojácar, con azoteas contiguas y calles a distinta cota, el acceso por la parte alta o por una puerta trasera es tan real como el de la puerta principal. En el estudio se revisan todas las plantas, los patios y los accesos secundarios. La configuración cambia respecto a un chalet; el servicio es el mismo.
El perímetro. En una vivienda con parcela lo interesante es detectar la presencia antes de que llegue a la puerta, no después. A partir de ahí se cubren accesos, planta baja y las zonas de paso interiores. También se tiene en cuenta el trastero o el cuarto de la piscina si están separados de la casa.
Sí. La app permite armar, desarmar y consultar el estado de la vivienda desde cualquier lugar con conexión, y recibes los avisos de lo que ocurre. Para un propietario que vive fuera es la parte más útil del servicio en el día a día.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app.
No. Los elementos son inalámbricos y la instalación se realiza sin obra, algo que agradece especialmente una casa antigua del casco, donde nadie quiere ponerse a picar paredes encaladas. El técnico coloca cada elemento donde tiene sentido según el estudio previo.
No damos plazos cerrados, porque dependen de la agenda técnica y del resultado del estudio de la vivienda. Lo que sí está claro es el primer paso: dejas tus datos en el formulario y te contactamos para concretar todo lo demás.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Almería o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis