Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Serra, Valencia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Serra: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Serra» o «Verisure Serra», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Serra tiene 3.767 habitantes censados y un término municipal de 57,3 kilómetros cuadrados, uno de los más extensos de su entorno. La densidad sale a 65,7 personas por kilómetro cuadrado, pero ese número, tomado a secas, no cuenta bien lo que pasa aquí. Estamos a 330 metros de altitud, en el Camp de Túria, dentro de la Sierra Calderona, con una gran parte del término ocupada por monte, pinar y ladera.
Es decir: la población real no está repartida de forma uniforme por esos 57 kilómetros cuadrados. Hay un casco urbano compacto y, alrededor, mucha vivienda dispersa colocada entre el arbolado, en pendiente y con acceso por caminos. Esa es la característica que define Serra y la que hay que tener delante para hablar en serio de proteger una casa.
En Serra conviven dos tipos de vivienda muy distintos. Por un lado, la casa del núcleo: calles estrechas, vecinos cerca, puerta a pie de calle. Por otro, la vivienda apartada, con parcela grande, arbolado alrededor, valla perimetral y, con frecuencia, ningún vecino a la vista desde la puerta.
Ese segundo caso es el que exige más criterio. Una casa entre pinos con acceso por camino no tiene vigilancia natural de ninguna clase: nadie pasa por delante, no hay una calle con tránsito y, de noche, no hay ni luz. Y la distancia real desde esa casa hasta la vivienda habitada más próxima suele ser bastante mayor de lo que sugiere un mapa, porque en terreno con pendiente los metros en línea recta no significan nada.
Por eso el estudio previo aquí no es un trámite. Recorrer la parcela y ver por dónde se llega realmente a la vivienda cambia por completo la propuesta.
El entorno inmediato es muy desigual. Náquera está a 3 kilómetros con 8.556 habitantes. Segart, a 4,7, con 180. Estivella, a 7,5, con 1.710. Albalat dels Tarongers, a 8, con 1.574. Torres Torres, a 8,8, con 808. Gilet, a 8,9, con 4.011.
Tienes un municipio de más de ocho mil personas a tres kilómetros y otro de ciento ochenta a menos de cinco. Esa mezcla es muy propia del borde de la Calderona: núcleos residenciales que han crecido junto a pueblos de montaña que se han quedado pequeños, todos conectados por carreteras que atraviesan monte.
Lo que no cambia con esos números es lo fundamental: en Serra no hay una dotación policial permanente esperando a que ocurra algo, y cualquier respuesta viene de fuera. En una vivienda apartada, con acceso por camino, ese tiempo se nota todavía más. Lo único que puedes controlar es el segundo en que se da el aviso y que salga solo, sin depender de que alguien oiga algo, cosa que en mitad del monte no va a pasar.
Hay además un factor que juega en contra de la vigilancia informal: por Serra circula mucha gente que no es del pueblo. La sierra atrae visitantes durante todo el año, y ver coches o personas desconocidas por los caminos es lo más habitual del mundo. Eso es bueno para el municipio, pero anula esa idea de que "si veo algo raro, salto": aquí lo raro no destaca.
Vivir dentro de un espacio natural tiene una contrapartida que aquí todo el mundo conoce: el verano. Con el monte seco y las temperaturas altas, la prudencia con el fuego forma parte de la rutina de cualquiera que tenga casa en la sierra.
Un sistema de alarma no sustituye a nada de eso, pero sí aporta una pieza concreta: la detección de humo dentro de la vivienda, conectada a una central que está operativa las 24 horas y que te avisa aunque tú estés en Valencia. En una casa que pasa días vacía y que está rodeada de arbolado, enterarse pronto tiene un valor que no hace falta explicar.
Una parte importante de las viviendas del término se usan de viernes a domingo, en verano y en puentes. Es el perfil clásico de quien tiene la casa aquí y la vida laboral en el área metropolitana.
Eso significa que la casa está sola cinco días de cada siete, con la parcela cerrada y sin nadie que se acerque. Y significa también que, cuando algo va mal, lo normal es enterarse el viernes siguiente al llegar. Un sistema conectado rompe justo ese retraso: te avisa el mismo día, esté la casa a veinte minutos o a doscientos kilómetros.
El uso por temporadas tiene otra consecuencia práctica: la casa se abre y se cierra continuamente, y con prisas. En agosto puede haber gente durmiendo dentro toda la semana y en noviembre no pisarla nadie en veinte días. Un sistema útil tiene que adaptarse a ese vaivén, con modos parciales para cuando hay gente en casa y protección completa cuando no queda nadie.
En viviendas con parcela, el perímetro importa tanto como la puerta. Los puntos que se revisan en el estudio suelen ser estos:
Dos casas de la misma zona pueden necesitar plantas de protección muy distintas según cómo esté orientada la parcela y por dónde se llegue a ella. Es exactamente lo que se decide durante la visita.
Con una casa que se usa por temporadas, buena parte de los avisos útiles no tienen que ver con una intrusión. Una fuga de agua que corre durante días en una vivienda vacía hace un destrozo considerable. Un corte de suministro eléctrico deja parado el congelador, la depuradora de la piscina y todo lo que dependa de la corriente. En otoño, además, en esta zona los episodios de lluvia intensa son parte del calendario, y una casa cerrada tras un temporal es siempre una incógnita.
Todo eso se detecta y llega al móvil en el momento, sin que tengas que coger el coche para comprobarlo.
Ahí está toda la diferencia respecto a un aparato que solo hace ruido: en una casa aislada entre pinos, una sirena sonando sola no la va a oír nadie. La instalación, además, no requiere obra, porque los elementos son inalámbricos y no se pican paredes ni se pasa cable a la vista. Tampoco depende de que tengas internet contratado: funciona por red móvil, y la cobertura se verifica en el punto exacto de la vivienda durante el estudio, algo especialmente importante en zona de sierra, donde puede variar mucho de una parcela a otra.
Y una aclaración que evita confusiones: Securitas Direct opera hoy bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora, distinto nombre comercial.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, verificación y aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y aplicación móvil. El importe final depende de los accesos que haya que cubrir, que en una vivienda con parcela grande suelen ser bastantes más que en una casa del casco.
Rellena el formulario y déjanos tu teléfono: te llamamos en menos de 24 h laborables. Nos cuentas dónde está la casa, si vives en ella todo el año o solo fines de semana y verano, y qué te preocupa. Después se concreta la visita para verla sobre el terreno, que es lo único que permite hacer una propuesta ajustada.
Se comprueba durante el estudio, en el punto exacto de la vivienda, y no se instala nada sin haberlo verificado. En un término tan extenso y con tanto relieve como el de Serra, la cobertura puede cambiar bastante de una parcela a otra, así que esa comprobación es parte del trabajo.
Es el caso en el que más aporta. Cinco días de cada siete la casa está sola y sin nadie alrededor. Con un sistema conectado te enteras el mismo día de una intrusión, de una fuga de agua o de un corte de luz, en lugar de descubrirlo el viernes al llegar.
Sí, se pueden incorporar detectores de humo conectados a la central receptora. En una vivienda rodeada de arbolado y que pasa días vacía, es una de las protecciones que más sentido tiene, junto con la detección de agua.
Se estudia el conjunto: accesos a la parcela, perímetro, garaje, ventanas y correderas del jardín y las construcciones auxiliares. La propuesta se ajusta a los accesos reales, y en una casa con terreno suelen ser más que en una vivienda del núcleo.
No. Todos los elementos son inalámbricos: no se pican paredes ni queda instalación a la vista, ni dentro ni en fachada.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El precio final depende de lo que haya que proteger en tu propiedad.
Sí, se pueden dar varios accesos con registro de uso. Es práctico cuando la casa la usan varios miembros de la familia en fines de semana distintos o cuando alguien de confianza tiene que entrar mientras tú no estás.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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