Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Tortosa, Tarragona. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Tortosa: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Tortosa» o «Verisure Tortosa», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
El término municipal de Tortosa mide 218,5 kilómetros cuadrados. Es una barbaridad de territorio para 35.997 habitantes, y de ahí sale una densidad de 164,7 personas por kilómetro cuadrado que, sobre el papel, suena a pueblo tranquilo y desahogado. Esa cifra engaña. La inmensa mayoría de esos casi 36.000 vecinos viven apretados en el casco urbano, a los dos lados del Ebro, en calles estrechas y edificios pegados unos a otros. Todo lo demás (que es casi todo) es campo, sierra, partidas rurales, caminos y casas sueltas.
Para lo que nos ocupa, que es proteger tu casa, eso quiere decir que en Tortosa conviven dos problemas de seguridad muy distintos bajo el mismo ayuntamiento. En el centro, el riesgo es la puerta, la ventana del primero y el patio interior. En las partidas, el riesgo es que tu casa esté sola y que nadie oiga nada. La misma alarma no se configura igual en un caso que en el otro, y quien te diga lo contrario no ha mirado el plano.
La parte vieja de Tortosa es un tejido medieval: calles que se estrechan, edificios muy antiguos, muchos bajos y entresuelos, escaleras compartidas y patios de luces que conectan fincas. Un piso de casco antiguo suele tener más puntos de entrada de los que su dueño cree. La puerta principal es la obvia. Las ventanas a patio interior, la claraboya, el acceso desde una terraza contigua o desde un tejado bajo, esas no lo son.
En un edificio así, una alarma bien puesta no consiste en poner un detector en el recibidor y ya está. Consiste en cubrir el recorrido: contacto en la puerta de entrada, detección volumétrica en el paso obligado hacia el interior, protección de las aberturas que dan a espacios compartidos y una sirena que suene donde se oiga desde la calle. En el estudio previo lo primero que se mira es precisamente eso: por dónde entraría alguien que ya conoce la finca.
En los barrios de crecimiento más reciente, con bloques modernos y portal cerrado, el planteamiento cambia. Ahí el punto débil no suele ser la ventana, sino el propio portal: una vez dentro, una escalera es un pasillo privado sin testigos. La alarma pasa a tener sentido como última barrera dentro de tu vivienda, no como perímetro.
Tortosa está a 12 metros de altitud y el río la atraviesa. Eso tiene una consecuencia práctica muy poco romántica: la ciudad está partida en dos y los desplazamientos internos pasan por los puentes. Cuando la gente calcula «si pasa algo, en cinco minutos estoy en casa», casi nunca cuenta con eso.
Es el argumento central a favor de una alarma conectada a central receptora frente a una alarma que solo hace ruido. La sirena depende de que alguien la oiga, la interprete y actúe. La conexión 24 horas no depende de nada de eso: cuando salta un detector, la señal llega a la central, un operador verifica lo que está pasando y, si procede, se avisa a la policía. Tú te enteras esté donde estés, aunque estés al otro lado del río, en Barcelona o de vacaciones.
La altitud baja y la cercanía del agua también significan humedad ambiental alta buena parte del año. No es un problema para los equipos de interior, pero sí es un dato que el técnico tiene en cuenta al decidir dónde va cada cosa y qué elementos exteriores conviene proteger.
Roquetes, con 8.607 habitantes, está pegado a Tortosa: 1,8 kilómetros. En la práctica, hay gente que vive en un municipio y hace su vida en el otro sin pensarlo. Esa continuidad urbana crea una falsa sensación de vecindario permanente, como si siempre hubiera alguien mirando.
No funciona así. Un núcleo con actividad no es lo mismo que un núcleo con vigilancia. La proximidad de Roquetes te da servicios y comercio, no te da respuesta cuando alguien fuerza tu puerta un martes a las once de la mañana. Lo mismo vale para el resto de vecinos del Baix Ebre y el Montsià: Aldover a 7,9 km, Tivenys a 10,8 km, Masdenverge a 10,9 km, L'Aldea a 11 km y Xerta a 11,1 km. Son pueblos pequeños, de entre 900 y 4.700 habitantes, y en varios de ellos la primera respuesta organizada tiene que venir de fuera.
Buena parte de esos 218,5 kilómetros cuadrados es territorio con casas dispersas, casetas de campo, masos y viviendas unifamiliares alejadas del núcleo. Ahí la lógica se invierte por completo respecto al piso del centro.
En una casa así, lo que aporta valor no es la sirena: es la detección temprana en el perímetro, la verificación desde la central y el aviso inmediato al propietario y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cuanto más aislada está la vivienda, más peso tiene el hecho de que haya alguien escuchando 24 horas al día a cientos de kilómetros de allí.
El equipo no es un catálogo cerrado, es el resultado del estudio. Dicho eso, en una vivienda tipo de Tortosa lo habitual es combinar:
Todo esto es Securitas Direct, la compañía que desde hace unos años opera en España bajo la marca Verisure. Es la misma empresa, el mismo servicio y la misma central receptora: solo cambió el nombre comercial.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Esa cuota incluye:
El precio final depende de lo que hay que proteger: no cuesta lo mismo un piso de dos habitaciones en el centro que una casa con parcela en una partida a ocho kilómetros. Por eso no hay tarifa cerrada por teléfono: hay estudio, propuesta y decisión tuya.
Tortosa funciona como cabecera de comarca, y mucha gente que trabaja o vive fuera mantiene aquí la casa familiar. Casas que se usan en verano, en Semana Santa y algún fin de semana suelto, y que el resto del año están cerradas.
Una vivienda que pasa meses vacía tiene un problema doble: no hay nadie que detecte una entrada, y no hay nadie que detecte una avería. Con conexión permanente, la casa deja de estar muda. Si algo se dispara en enero mientras tú estás a 200 kilómetros, la central lo sabe en segundos y tú recibes el aviso en el móvil. Es exactamente la diferencia entre enterarte al momento y enterarte en agosto, cuando abres la puerta.
No hacemos venta a ciegas. El proceso es sencillo: déjanos tu teléfono en el formulario y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En esa llamada nos cuentas qué tipo de vivienda tienes (piso en el casco, chalé, casa de campo en una partida), si vives todo el año o solo temporadas, y qué te preocupa concretamente. Con eso se plantea el estudio, se define la configuración y se te da un precio cerrado antes de que decidas nada.
Si después de verlo no te encaja, no pasa nada. Preferimos eso a instalar un sistema que no cubre lo que tenías en la cabeza.
El servicio es el mismo, pero la configuración no. En un piso del casco urbano el trabajo se centra en accesos y recorrido interior. En una vivienda dispersa dentro de los 218,5 km² del término se refuerza la detección exterior y perimetral, porque no hay vecinos cerca que puedan dar la voz de alarma. El estudio previo sirve exactamente para eso.
El sistema comunica con la central por vía inalámbrica y no depende de tu línea fija ni de tu wifi. En zonas alejadas del casco, la cobertura se comprueba en el estudio antes de instalar nada. Si hubiera algún punto conflictivo, se resuelve en ese momento, no después.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente en España como Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y el mismo servicio; lo único que cambió fue la marca.
Sí. Trabajamos toda la zona: Roquetes a 1,8 km, Aldover a 7,9, Tivenys a 10,8, Masdenverge a 10,9, L'Aldea a 11 y Xerta a 11,1. Puedes pedir el estudio para la vivienda que quieras proteger, sea o no la habitual.
La señal llega a la central receptora, que está operativa 24 horas todos los días del año. Un operador verifica lo que está ocurriendo y, si hay indicios de intrusión, avisa a la policía y te avisa a ti. No depende de que un vecino oiga la sirena.
Es el punto de partida. La cuota desde 29,90 €/mes está sujeta a estudio personalizado y aprobación previa, e incluye conexión 24/7, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El importe final depende de los elementos que necesite tu vivienda, y lo conoces por escrito antes de contratar.
No. Nos dejas tu teléfono en el formulario, te llamamos una vez en menos de 24 horas laborables y hablamos. Si no te interesa, se cierra ahí.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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