Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Alhaurín de la Torre, Málaga. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Alhaurín de la Torre: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Alhaurín de la Torre» o «Verisure Alhaurín de la Torre», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Si llevas veinte años aquí, no hace falta que te lo cuente nadie. Alhaurín de la Torre ha pasado de ser un pueblo del Guadalhorce a ser un municipio de 45.066 habitantes con urbanizaciones nuevas, colegios llenos y coches saliendo hacia Málaga cada mañana a las siete y media.
Ese crecimiento es bueno para casi todo. Para la seguridad de tu casa, tiene un efecto concreto: hoy tu calle no la conoce todo el mundo. Hay vecinos que llegaron hace dos años, hay casas que cambian de manos, hay alquileres. La red informal de "aquí nos vigilamos entre todos" sigue existiendo en el casco, pero se ha diluido mucho en las zonas que se han levantado en las últimas dos décadas.
Cuando esa red se afloja, la protección tiene que venir de otro sitio. No de una sirena que suene y ya está, sino de un sistema conectado a una central que reacciona aunque no haya nadie en el barrio a las once de la mañana.
El municipio tiene 83 kilómetros cuadrados y una densidad de 543 habitantes por kilómetro cuadrado. Sobre el papel suena a densidad media, ni ciudad ni campo. En la práctica, aquí no vive casi nadie en esa media.
Lo que hay son dos mundos pegados. Uno es el núcleo y las zonas de bloques y adosados, donde las casas se tocan, hay portal, hay vecinos arriba y abajo, y cualquier ruido raro lo escucha alguien. El otro son las viviendas unifamiliares con parcela repartidas por el término, con su valla, su seto y su portón, donde puedes pasar una tarde entera sin cruzarte con nadie.
Proteger una y otra no se parece en nada. Y ese es el motivo por el que aquí no tiene sentido un presupuesto cerrado por teléfono: hasta que no se sabe en cuál de los dos Alhaurín de la Torre está tu casa, cualquier cifra es un número inventado.
Hay un tercer perfil que crece cada año: el de quien compró aquí para vivir todo el año pero pasa fuera temporadas largas, ya sea por trabajo o porque tiene familia en otra provincia. En esas semanas la casa no está mal cuidada, simplemente está cerrada. Y una casa cerrada en una urbanización tranquila se nota desde fuera: el buzón, las persianas siempre igual, el coche que no aparece.
La costa queda a 7,2 kilómetros. Málaga capital, a un tiro de piedra por carretera. Torremolinos está a 7,2 km y Benalmádena a 7,3. Por eso muchísima gente ha elegido este municipio: tienes casa con espacio, y a la vez tienes el trabajo, el hospital y el aeropuerto a quince o veinte minutos.
El precio de esa comodidad es que la vivienda se queda vacía muchas horas. No hablo de irte de vacaciones: hablo del martes normal, con los dos adultos trabajando fuera del municipio y los niños en el colegio. Entre las ocho de la mañana y las cinco de la tarde hay urbanizaciones enteras en las que quedan cuatro coches aparcados.
Ese hueco de nueve horas es, con diferencia, el momento más desprotegido de la semana. Y es exactamente el que cubre una alarma conectada.
Una vivienda unifamiliar en el término no tiene una puerta: tiene un perímetro. Portón de entrada, puerta principal, corredera del salón que da al jardín, ventana del lavadero, garaje, cuarto de la depuradora, trastero de las herramientas. Y alrededor, muros y setos que te dan intimidad y, de paso, tapan lo que ocurre dentro.
La tentación es llenar la casa de detectores. No es la forma. El orden que funciona es otro: primero los accesos que se usan de verdad, después las zonas de paso obligado dentro de la vivienda, y solo al final los anexos. Un sistema bien planteado con ocho elementos protege mejor que uno mal planteado con quince.
Y hay un detalle muy de aquí: la piscina y el porche. Muchas casas tienen la corredera del salón como acceso real al jardín, y esa corredera es grande, es de cristal y da a la parte menos visible de la parcela. Cuando estudiamos una casa en Alhaurín de la Torre, es de las primeras cosas que miramos.
Conviene añadir otra cosa sobre las parcelas del término. Muchas están en terreno con desnivel, con la vivienda a un nivel y el acceso rodado a otro. Ese desnivel crea zonas que desde dentro de la casa no se ven ni se oyen, por mucho que estés dentro. Colocar la detección pensando en ese punto ciego cambia bastante el resultado.
En las zonas más compactas del municipio la historia es distinta. Ahí el punto débil no suele ser la ventana del segundo, sino la puerta de la vivienda y el portal que se queda entornado porque alguien está descargando la compra.
En estos casos el sistema se centra en la entrada, en las ventanas realmente accesibles (bajos, primeros, las que dan a un patio interior o a una terraza comunicada) y en el interior. Suele hacer falta menos material, y por eso la cuota se queda más cerca del punto de partida.
Hay además un asunto propio de las comunidades: saber quién conecta y quién desconecta. Si en tu casa entran varias personas (familia, alguien que riega las plantas, servicio de limpieza), el registro de conexiones te deja comprobar a qué hora se abrió sin tener que preguntarle a nadie. No es desconfianza, es tener el dato.
Lo importante de ese proceso no es el ruido. Es que hay una persona mirando esa señal a las once y cuarto de un martes, que es justo cuando tu calle está vacía.
Desde 29,90 € al mes, sujeto a estudio personalizado y a aprobación previa. En esa cuota entran la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía cuando el salto se confirma, el mantenimiento de los equipos, el servicio técnico y la app para controlarlo todo desde el móvil.
A partir de ahí, el importe depende de la vivienda. Un piso con dos accesos reales no necesita lo mismo que un chalet de dos plantas con parcela, garaje independiente y piscina. El estudio es previo y sin compromiso precisamente para eso: para poner elementos donde hacen falta y no donde engordan la factura.
Otra cosa que conviene saber en un municipio con tanta vivienda reformada: no hace falta obra. La instalación es inalámbrica, no se pican paredes ni se cruzan cables por la fachada. En una casa recién pintada, eso pesa.
Por aquí mucha gente sigue llamándola "la alarma de Securitas", y no está equivocada: Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Misma empresa, misma central receptora, mismo servicio. Lo único que cambió fue el nombre que aparece en el equipo y en el contrato.
Damos servicio en todo el término de Alhaurín de la Torre y en los municipios de alrededor: Torremolinos a 7,2 km, Benalmádena a 7,3, Cártama a 8, Mijas a 9,8, Alhaurín el Grande a 11 y Fuengirola a 14,4.
Si tu casa está en la raya con Cártama o con Málaga capital, tampoco es problema. Lo que condiciona el estudio es cómo es la vivienda y cómo se accede a ella, no en qué ayuntamiento pagas el IBI.
Déjanos tus datos en el formulario y te llamamos sin compromiso. En esa conversación preguntamos lo justo: qué tipo de vivienda es, cuántos accesos tiene, si hay parcela, garaje o anexos, y cuántas horas al día se queda sola. Con eso ya se puede plantear una propuesta concreta y un precio real.
No aparecemos en tu puerta sin avisar ni insistimos si nos dices que no. Preferimos hablar una vez y bien.
Es justo el caso para el que está pensada. Recibes el aviso en el móvil y, en paralelo, la central receptora gestiona la incidencia sin depender de que tú contestes o de que puedas salir de una reunión.
Sí. Se valoran los accesos exteriores reales, incluida la corredera que da al jardín y las edificaciones anexas dentro de la parcela. Al ser más elementos, influye en el precio final, y por eso se define en el estudio previo.
Se protege la puerta, las ventanas realmente accesibles y el interior. Suele necesitar menos equipos que una vivienda aislada, así que la cuota se queda más cerca del punto de partida.
No, si el sistema se configura bien. Hay detectores y ajustes pensados para viviendas con animales, algo muy habitual en las casas con parcela del municipio. Se define en la instalación.
No. La instalación es inalámbrica: nada de picar paredes ni cruzar cables por la fachada.
Sí. Securitas Direct ahora opera con la marca Verisure: misma empresa, misma central receptora y mismo servicio.
Sí. Desde la aplicación puedes ver el estado del sistema y saber si ha habido alguna incidencia, estés donde estés. Y si algo salta mientras no hay nadie en Alhaurín de la Torre, la central actúa igualmente sin esperar a que tú respondas.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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