Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Aspe, Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Aspe: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Aspe» o «Verisure Aspe», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
En Aspe viven 22.397 personas repartidas de una forma muy desigual por un término de 69,8 kilómetros cuadrados. La media sale a 320,9 habitantes por kilómetro cuadrado, pero esa media engaña: casi toda la gente está concentrada en el casco y el resto del término es campo con viviendas sueltas. Proteger una casa aquí depende, antes que de nada, de en cuál de esas dos Aspes esté.
Son dos realidades con riesgos distintos. En el casco hay calles con actividad, bloques de pisos, comercio y gente a todas horas; el problema no es el aislamiento, es el volumen: mucha puerta, mucho portal y mucho movimiento en el que un desconocido no llama la atención de nadie.
Fuera del núcleo cambia todo. Vivienda separada, sin nadie a la vista, accesos por caminos y una distancia real hasta el pueblo que hace que cualquier reacción tarde. La misma marca, el mismo servicio y el mismo precio de partida se traducen en dos sistemas bastante diferentes según dónde estés.
Hay además un detalle de tamaño que juega a favor. Un municipio de 22.397 habitantes tiene servicios propios y una respuesta institucional que no existe en un pueblo de doscientos vecinos. Eso no hace innecesario el sistema, hace que funcione mejor: cuanto más corta es la distancia entre el aviso verificado y quien puede acudir, más sentido tiene tener el aviso.
En los bloques del casco es habitual pensar que el portal ya filtra. En la práctica, un portal se abre solo muchas veces al día: repartos, visitas, vecinos que abren sin preguntar por el telefonillo, obras en un piso. Una vez dentro, el descansillo es un sitio tranquilo, sin gente que pase y sin nadie mirando.
Por eso en un piso lo que aporta valor no es la sirena, es la verificación. Que alguien de fuera compruebe qué está ocurriendo dentro de tu vivienda cuando se dispara un detector, en lugar de que la sirena suene en un rellano donde el vecino que la oye no sabe si es una avería, un despiste o un problema de verdad.
Hay además una situación muy de bloque: la puerta blindada no siempre es el punto por donde se entra. En plantas bajas y primeras, la terraza, el patio de luces o una ventana que da a un tendedero son accesos reales. Eso lo detecta quien va a ver la vivienda, no un catálogo.
El término de Aspe da para mucho. Hay vivienda diseminada, almacenes agrícolas, casetas y construcciones de apoyo al campo repartidas por caminos, algunas habitadas todo el año y otras que se abren los fines de semana o durante ciertas faenas de la temporada.
Ahí el planteamiento es el contrario al del piso. No hay vecino que pueda oír nada ni nadie que pase por casualidad, así que la seguridad depende por completo de que la señal salga de la casa y llegue a alguien que esté fuera. También cambia la lista de puntos a cubrir: no basta con la puerta principal si hay porche, garaje separado, almacén anexo y varias ventanas que dan a la parte de atrás.
Y hay un factor de tiempo que en el casco no existe. Si entran en una casa de campo que visitas cada cinco días, sin sistema conectado te enteras cinco días después. Con aviso inmediato al móvil, te enteras en el momento aunque estés a cincuenta kilómetros.
Mención aparte merecen los almacenes y las naves ligadas al campo, que en esta zona forman parte del paisaje habitual. Dentro suele haber maquinaria, material de envasado y herramienta que valen bastante dinero y que no siempre están donde vive nadie. Cuando el estudio se plantea desde el principio como "vivienda más almacén", el sistema se diseña entero; si se plantea como un parche añadido meses después, se paga más y encaja peor.
Aspe no es un pueblo aislado, ni de lejos. Novelda está a cuatro kilómetros y medio, Monforte del Cid a cinco, Elche a once y Crevillent a poco más. Alrededor quedan municipios pequeños como Hondón de las Nieves o La Romana. Todo está a un cuarto de hora de coche.
Eso significa que por el municipio circula constantemente gente que no vive aquí, por trabajo, por comercio o simplemente de paso. La consecuencia práctica para tu casa es que la vigilancia informal del "aquí nos conocemos todos" funciona mucho menos de lo que parece en un municipio de más de veinte mil habitantes tan conectado con su entorno.
Aspe no es costero, pero está lo bastante cerca del litoral como para que en verano medio pueblo se traslade unas semanas. A eso se suman los puentes largos y las vacaciones repartidas. El resultado es que hay períodos concretos y bastante previsibles en los que hay más viviendas vacías de lo normal en las mismas calles.
No hace falta dramatizar: se trata de decidir qué quieres que pase durante esas semanas. Con el sistema conectado puedes irte sabiendo que si ocurre algo hay alguien de guardia las 24 horas, y que tú lo vas a saber estés en la playa o en el extranjero.
La señal sale de la vivienda y llega a la central receptora, donde hay personal atendiendo a cualquier hora, también de madrugada y también en agosto. Allí se verifica lo que está ocurriendo dentro antes de movilizar nada, para evitar avisos en falso.
Si hay intrusión, se avisa a las fuerzas de seguridad y se te avisa a ti. Esa es la diferencia entre una alarma de las de solo ruido y un sistema conectado: no depende de que alguien decida hacer algo al oír una sirena. Securitas Direct, que desde hace unos años opera bajo la marca Verisure, mantiene ese servicio de central igual que siempre.
Todos los elementos son inalámbricos. No se pican paredes, no se pasan cables por la fachada y no hay que pedir permiso a la comunidad para instalar dentro de tu vivienda. En una casa de campo, lo mismo: la instalación se adapta a la construcción existente, sin tocar la obra.
Lo que sí cambia es el número y la colocación de los elementos. Cubrir un piso de tres habitaciones y cubrir una vivienda aislada con parcela, almacén y varios accesos son trabajos distintos, y el estudio existe justamente para no venderte lo mismo en los dos casos.
Antes de hablar de precio hay que responder a esto:
Conviene decir también qué no hace un sistema de alarma, porque prometer de más es la mejor forma de decepcionar. No impide físicamente que alguien intente entrar ni sustituye a una puerta decente. Lo que hace es reducir el tiempo: detectar pronto, avisar a una central que verifica y movilizar a quien tiene que actuar, cuando lo normal sin sistema sería enterarse al volver a casa.
El servicio parte de 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El mantenimiento y el servicio técnico no son un extra que aparece después: forman parte de la cuota.
El precio final sale del estudio, porque depende de la vivienda. Es la única forma honesta de darlo: en un municipio donde hay pisos de casco y casas aisladas a varios kilómetros, un precio único para todos no significaría nada.
Rellena el formulario con tus datos y déjanos tu teléfono. Te llamamos en menos de 24 h laborables para concretar el estudio: dónde está la vivienda, qué accesos tiene, cuánto tiempo se queda sola y qué más quieres cubrir. Con eso sale un sistema ajustado a tu caso y un precio concreto.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app.
Sí, y por un motivo distinto al de una casa aislada: en un bloque el portal se abre muchas veces al día y el rellano es un sitio tranquilo. Lo que aporta el sistema es que alguien verifique desde fuera qué está pasando dentro de tu vivienda, en vez de una sirena sonando en un descansillo.
Cambia el planteamiento. Hay más accesos que cubrir, no hay vecinos que oigan nada y el tiempo de reacción depende por completo de que la señal salga de la casa. Por eso el estudio se hace sobre el terreno y no por teléfono.
No para instalar dentro de tu vivienda. El sistema es inalámbrico y no requiere obra ni afecta a elementos comunes del edificio.
Sí, con la app: ver el estado, armar y desarmar y recibir los avisos estés donde estés. Y si algo ocurre, la central actúa aunque tú estés a cientos de kilómetros o sin cobertura en ese momento.
Sí. Securitas Direct pasó a llamarse Verisure. Es la misma empresa y el mismo servicio de central receptora, solo cambió el nombre comercial.
No si se configura pensando en ello. Hay detección preparada para convivir con animales y la ubicación de cada elemento se decide en el estudio para evitar disparos por la mascota.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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