Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Elda, Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Elda: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Elda» o «Verisure Elda», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Casi ningún municipio de España tiene a su vecino tan pegado. Petrer está a 1,8 kilómetros y suma 34.022 habitantes. Entre los dos pasan de los 89.000 y forman una única ciudad continua, con dos ayuntamientos y una frontera que sobre el terreno no se ve.
Esto no es un dato de curiosidad. Cambia la forma de moverse, de trabajar y de vivir. Mucha gente duerme en un municipio, trabaja en el otro y hace la compra en el tercero sin darse cuenta de que ha cruzado un límite administrativo. Y cambia también cómo se protege una vivienda, porque el movimiento constante de gente entre las dos partes hace que ver a alguien desconocido en tu calle no le llame la atención absolutamente a nadie.
El resto del entorno queda igualmente cerca: Monóvar a 6,2 km, Sax a 6,8, Novelda a 10,8, Salinas a 11,5 y Monforte del Cid a 12,5. Damos servicio en todos ellos.
Elda tiene 55.222 habitantes en 44,9 kilómetros cuadrados, lo que da 1.230 habitantes por kilómetro cuadrado. Es una ciudad densa y construida en altura, y eso tiene una explicación histórica muy concreta: creció deprisa, en pocas décadas, al ritmo de la industria del calzado, y creció hacia arriba.
El resultado es un parque de vivienda dominado por bloques de varias alturas, con comunidades grandes, portales que dan directamente a la calle y garajes comunitarios bajo el edificio.
Si vives así, hay una franja de tu casa que no controla nadie: portal, escalera, ascensor, garaje y trasteros. Un bloque de veinticinco vecinos abre su puerta decenas de veces al día por paquetería, comida a domicilio, técnicos, obras y visitas. Nadie identifica a quien entra. No es dejadez de la comunidad: es que no se puede.
Elda está a 395 metros de altitud, en el interior de la provincia. Aquí no hay brisa marina ni turismo de temporada: hay una ciudad de trabajo, con inviernos frescos y veranos secos y duros.
Y eso marca cómo se vive dentro de casa a lo largo del año. En invierno la vivienda se cierra: persianas bajadas, ventanas selladas, calefacción. Desde la calle no se ve nada de lo que pasa dentro, ni si hay alguien, ni si la puerta se ha abierto. En verano ocurre justo lo contrario y todo se abre.
Un sistema conectado funciona igual en los dos escenarios porque no depende de que nadie vea nada. Detecta, transmite y avisa con la casa cerrada a cal y canto o con la ventana de par en par.
Dentro de un mismo bloque hay viviendas mucho más expuestas que otras, aunque paguen la misma cuota:
El garaje merece un párrafo aparte. Es el punto donde un edificio entero se abre con una puerta que tarda segundos en cerrarse, y desde el que muchas veces se accede a la escalera sin pasar por el portal, es decir, sin cruzarse con nadie.
En una ciudad con tejido industrial, mucha gente tiene su patrimonio repartido: la vivienda por un lado y un taller, un pequeño local o una nave por otro. Y ese segundo espacio suele estar peor protegido, precisamente porque no es donde se duerme.
Ahí dentro puede haber maquinaria, material, herramienta y existencias. Lo que hace especial a un local es que está vacío todas las noches y todos los fines de semana, por definición. No hay nadie que pueda notar nada, y en un polígono no hay vecinos que oigan.
El planteamiento es el mismo que en una vivienda pero con otras prioridades: perímetro, accesos de vehículos y verificación desde la central. Si tienes un espacio así, dilo en el estudio para que el sistema se dimensione bien desde el principio.
Es un patrón muy común en el interior de Alicante: familia con casa en Elda y apartamento en la costa. En verano se cierra el piso y se baja; el resto del año se cierra el apartamento y se sube.
Lo interesante es que siempre hay una de las dos vacía. Y la que está vacía lo está durante semanas o meses, sin que nadie pase a comprobar nada. En una de ellas puede haber vecinos; en la otra, un edificio entero en el que fuera de temporada no queda casi nadie.
El sistema conectado resuelve el mismo problema en los dos casos: detecta la apertura en el momento en que ocurre, la central la verifica y el aviso te llega estés en la vivienda que estés. Desde la aplicación consultas el estado de la casa que hoy no ocupas, sin depender de que alguien suba a mirar.
Aquí los veranos son largos y calurosos, y durante meses se duerme con la ventana abierta o con la puerta de la terraza entornada. La casa deja de ser un recinto cerrado y pasa a tener varios puntos permanentemente practicables.
Para eso está el modo presencia: se protegen los accesos mientras tú te mueves con libertad por dentro de casa. Puedes levantarte de madrugada, ir a la cocina o salir a la terraza sin que salte nada, y a la vez tener cubierta la puerta.
Es una función más importante de lo que parece, porque sin ella pasa siempre lo mismo: la gente acaba desconectando el sistema en verano, justo los meses en los que la vivienda está más abierta.
Una sirena sonando a las tres de la madrugada en una calle de Elda la oyen cien personas. ¿Cuántas bajan a mirar? Ninguna, y hacen bien: nadie sabe si es una avería, un error al desconectar o un problema real.
Lo que aporta valor no es hacer ruido, sino que alguien compruebe qué está pasando. Cuando salta un detector, la señal llega a una central receptora de alarmas operativa 24 horas al día, los 365 días del año. Un operador verifica qué ocurre dentro de la vivienda. Si ha sido un falso salto, se cierra ahí y tú ni te enteras. Si hay una intrusión real, se avisa a la policía y se te avisa a ti.
El equipo que hace posible eso es inalámbrico, así que no hay que picar paredes ni pasar cables: detectores de movimiento con verificación, contactos en puertas y ventanas, panel con comunicación propia que sigue transmitiendo aunque se corte la luz o la línea, sirena, mando para conectar y desconectar, y aplicación móvil.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado de la vivienda y a aprobación previa. La cuota final depende de lo que haya que cubrir: no lleva lo mismo un cuarto piso con una sola entrada que un bajo con patio o una vivienda con garaje propio.
Incluye:
Conviene aclarar una duda muy repetida: Securitas Direct opera hoy bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y los mismos técnicos; cambió el nombre comercial, no el servicio.
Para pedir presupuesto, rellena el formulario con tus datos y tu código postal. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 h laborables, te preguntamos lo justo —tipo de vivienda, planta, accesos, si hay patio, terraza, garaje o local y cuántas horas al día se queda sola— y te damos el precio cerrado con el equipo detallado.
Desde 29,90 €/mes. El precio final sale del estudio personalizado de tu vivienda y está sujeto a aprobación previa. Influyen el tipo de casa, la planta, el número de accesos y si hay que cubrir patio, terraza, garaje o trastero.
Para el servicio, sí: damos cobertura en Elda, en Petrer y en el resto de municipios del entorno, con la misma central receptora y el mismo servicio técnico. Lo que sí cambia es el planteamiento del sistema, porque no se protege igual un piso céntrico que una vivienda en la periferia.
Sí, y es de los casos donde más se nota. Los meses en los que no estás son los de riesgo, y sobre todo son los meses en los que podrías tardar semanas en enterarte de que ha pasado algo. Con el sistema conectado, la apertura se detecta en el momento y el aviso te llega estés donde estés.
Sí. Al ser equipos inalámbricos no hay que hacer obra ni pasar cables, que es justo el problema en edificios con paredes gruesas y sin canalizaciones. Además, al quedar todo dentro de tu vivienda, no afecta a elementos comunes ni necesita permiso de la comunidad.
La central verifica antes de mover nada. Si se comprueba que ha sido un falso salto, se cierra ahí y no se avisa a nadie. Ese filtro es lo que hace que, cuando el aviso sale, se atienda en serio.
Sí. El panel tiene alimentación propia y comunicación independiente de la línea de la casa, así que continúa transmitiendo a la central aunque falle el suministro eléctrico o el cable de la calle.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure: misma empresa, misma central receptora y mismos técnicos. Lo único que cambió fue el nombre comercial.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Alicante o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis