Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Villena, Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Villena: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Villena» o «Verisure Villena», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Cuando alguien dice "provincia de Alicante" casi todo el mundo piensa en costa, apartamentos y verano. Villena es justo lo contrario: 34.712 habitantes a 505 metros de altitud, en el interior, con 345,6 kilómetros cuadrados de término municipal y una densidad de 100,4 habitantes por kilómetro cuadrado. Aquí no hay temporada alta ni bloques de apartamentos vacíos nueve meses. Hay una ciudad de tamaño medio que funciona todo el año y un campo enorme alrededor.
Esa combinación —núcleo urbano compacto y término gigantesco— define el mapa de riesgos. La mitad de las conversaciones sobre seguridad en Villena no tratan sobre la vivienda del centro, sino sobre la casa de campo, la bodega, la nave del polígono o el chalé de una partida rural donde no vive nadie entre semana.
Los 100 habitantes por kilómetro cuadrado de media engañan, porque la gente no está repartida: está concentrada. El casco urbano de Villena es denso, con calles cerradas, edificios de varias alturas y barrios donde se conoce todo el mundo. Fuera de ese perímetro empieza otro mundo: campo abierto, caminos, viñedo, casas dispersas y polígonos.
Son dos escenarios de seguridad opuestos. En el casco, el sistema tiene que resolver el acceso desde la calle y desde patios y terrazas, y convivir con vecinos pegados. En el diseminado, el problema es que no hay nadie a quien le llame la atención un coche parado a las once de la noche junto a una valla. La solución técnica no puede ser la misma, y eso es exactamente lo que se define en el estudio previo.
En Villena es muy común tener una casita fuera del casco a la que se sube los fines de semana, en verano o durante la temporada de faena en el campo. Ese inmueble tiene un perfil de riesgo particular: está vacío la mayor parte del tiempo, es visible desde un camino, y muchas veces guarda cosas de valor real —herramienta, maquinaria pequeña, mobiliario, electrodomésticos— sin ninguna protección más allá de una cerradura.
Lo habitual es que el propietario proteja bien el piso de la ciudad y deje la casa de campo a su suerte. Es una decisión comprensible, pero al revés de lo que dicen los hechos: la vivienda habitual está ocupada casi siempre y la de campo no lo está casi nunca. Si tienes las dos, tiene todo el sentido plantearlas juntas y decidir con criterio dónde va cada elemento.
Hay además un detalle que en Villena se repite mucho: propietarios que heredan la casa de los padres en el casco antiguo y la mantienen cerrada durante años, sin llegar a venderla ni a alquilarla. Ese tipo de inmueble, con la fachada evidentemente sin uso, acaba siendo un punto débil para toda la manzana y merece al menos una protección básica.
Villena es un nudo de comunicaciones. Por aquí pasan la autovía que enlaza Alicante con Albacete y Madrid, la línea de ferrocarril y una estación de alta velocidad. Es una ventaja enorme para vivir y trabajar, y también una realidad que conviene tener en cuenta: los buenos accesos funcionan en las dos direcciones. Quien llega en veinte minutos también se marcha en veinte minutos.
Esto no significa que Villena sea un lugar inseguro. Significa que una vivienda situada cerca de un enlace de autovía o de una salida rápida tiene un contexto distinto al de una casa en el fondo de un camino sin salida, y que en el estudio conviene tenerlo presente.
Villena tiene una base industrial y agrícola sólida, con polígonos, almacenes y naves repartidos por el término. Un edificio industrial se protege con otra lógica que una vivienda:
Por eso, en naves interesa detectar el acceso perimetral y tener verificación desde el primer momento, para saber si lo que ha entrado es una persona o el gato del polígono.
La altitud de Villena, 505 metros, se nota. El invierno aquí es continental de verdad, con noches frías y días en que apetece poco salir. Las calles del casco se vacían pronto y las casas del campo se quedan literalmente solas durante semanas, porque nadie sube a una casa sin calefacción en enero.
Es el momento del año en que más margen tiene alguien para trabajar sin testigos. Un sistema conectado no cambia el clima, pero sí elimina la dependencia de que alguien pase por allí: la detección y el aviso se producen igual a las tres de la mañana de un martes de enero que a mediodía de un sábado de agosto.
Los Moros y Cristianos de Villena son de las fiestas más participadas de la Comunitat Valenciana, y durante esos días la ciudad se vuelca fuera de casa: días enteros de desfiles, noches largas y viviendas vacías desde por la tarde. Lo mismo pasa en otras fechas señaladas del calendario local.
No hace falta dramatizar: es una circunstancia normal que simplemente conviene cubrir. Con un sistema conectado puedes armar la casa desde el móvil sin volver a subir a por nada, recibir un aviso si algo se mueve y comprobar el estado del inmueble sin cortar la noche.
Securitas Direct opera hoy como Verisure. Lo relevante es qué recibes por la cuota, que no es un aparato sino un servicio completo:
Además, el sistema funciona con batería propia y comunicación móvil, así que un corte de luz o una caída de la línea no lo dejan mudo. En una casa de campo del término villenense eso importa mucho más que en un piso del centro.
El precio parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. En un piso del casco urbano con un solo acceso el equipamiento es reducido. En una vivienda unifamiliar con jardín, garaje y varias puertas, o en una casa de campo con edificaciones auxiliares, hacen falta más elementos.
Lo razonable es no comprar por catálogo, sino partir de tu inmueble concreto: qué accesos tiene, cuántas horas está vacío, qué hay dentro que te preocupe y si hay animales que puedan activar un detector mal colocado.
Villena es, con diferencia, el municipio más grande de su entorno inmediato. A su alrededor hay poblaciones mucho más pequeñas: Cañada a 6,6 kilómetros con 1.213 habitantes, Biar a 8,6 con 3.677, Campo de Mirra a 9,4 con 447, Beneixama a 11,2 con 1.696, Sax a 11,5 con 10.346 y Salinas a 13,3 con 1.828.
Esa relación de tamaños explica por qué Villena concentra servicios, comercio e industria de toda la comarca, y por qué mucha gente de los pueblos de alrededor trabaja o compra aquí. Si tu vivienda está en Villena pero pasas el día fuera del municipio, o si tienes un negocio en la ciudad y vives en un pueblo vecino, la alarma conectada cubre justamente ese hueco: las horas en que el inmueble está solo.
Rellena el formulario de esta página indicando que el inmueble está en Villena y qué tipo de propiedad es: piso en el casco, vivienda unifamiliar, casa de campo, nave o local comercial. Añade si está habitada de forma permanente o solo por temporadas.
Con eso se elabora una propuesta a medida, con el número real de elementos y el precio final, siempre sujeto a estudio y aprobación previa. Es gratuito y no te obliga a nada: puedes verlo, compararlo y decidir después.
Sí, son dos instalaciones porque son dos inmuebles, pero se gestionan desde la misma aplicación. Es una situación muy habitual en Villena y suele plantearse en conjunto: la vivienda habitual necesita menos elementos y la casa de campo, que está vacía la mayor parte del año, requiere más atención al perímetro y a los accesos.
Los equipos están preparados para funcionar en el rango de temperaturas habitual de una zona de interior a 505 metros de altitud, y el mantenimiento incluido cubre cualquier incidencia. Lo que sí conviene revisar en el estudio es la ubicación de los elementos exteriores, para que no queden expuestos innecesariamente.
Sí. El planteamiento cambia respecto a una vivienda: se prioriza la detección en accesos, muelles y cubierta, y la verificación rápida para distinguir una intrusión real de una falsa activación. Indícalo en el formulario para que el estudio se haga con ese enfoque.
No. El sistema tiene batería propia y se comunica con la central por vía móvil, sin depender del router de casa. Está pensado precisamente para seguir avisando cuando lo demás falla.
No, si el sistema se configura bien. Existen detectores y ajustes pensados para viviendas con mascotas, algo muy habitual en las casas de campo del término. Se define en el estudio previo, viendo dónde se mueve el animal.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a las fuerzas de seguridad, mantenimiento, servicio técnico y app móvil. El importe definitivo depende de los elementos que necesite tu inmueble.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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