Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Benidorm, Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Benidorm: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Benidorm» o «Verisure Benidorm», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Benidorm tiene 77.327 habitantes empadronados en 38,5 km², lo que da una densidad de 2.008 habitantes por kilómetro cuadrado. Ese número, sin embargo, describe solo una parte de la realidad: es la foto de un martes de febrero. En temporada alta la ciudad funciona con muchísima más gente dentro de los mismos edificios, y en temporada baja pasa lo contrario: plantas enteras con las persianas bajadas.
Esa oscilación es la clave para entender la seguridad de una vivienda aquí. En la mayoría de municipios de España la casa se queda sola dos o tres semanas al año. En Benidorm hay miles de viviendas que están solas la mayor parte del año, y no por descuido, sino por diseño: se compraron para usarlas en verano.
Si tu caso es ese, el planteamiento no puede ser el mismo que el de quien vive todo el año en su casa. Tu problema no es solo que alguien entre: es cuánto tarda alguien en enterarse.
Benidorm está prácticamente al nivel del mar, a 15 metros de altitud, y creció hacia arriba porque no tenía otra manera de crecer. El resultado es una ciudad donde la vivienda tipo no es la casa con jardín, sino el apartamento en un edificio de muchas alturas, con portal común, ascensores comunes, garaje común y a menudo piscina y zonas comunitarias.
Eso cambia por completo dónde está la frontera de tu casa. No está en la acera: está en la puerta de tu apartamento. Entre la calle y esa puerta hay un recorrido —portal, ascensor, pasillo de planta— por el que pasa cada día muchísima gente que no vive allí: repartidores, limpieza, mantenimiento de piscina, técnicos, familiares de otros propietarios, gente que se aloja unos días.
No es un defecto del edificio. Es cómo funciona un bloque con cientos de viviendas. Pero significa que no puedes contar con que el portal filtre nada, y que la protección real tiene que empezar en tu puerta y en tus ventanas.
Este es el escenario más repetido en Benidorm: un apartamento que se usa en verano, algún puente y poco más. El resto del año está cerrado y sin nadie que entre.
Piensa en lo que eso implica. Si algo pasa en noviembre, ¿quién lo ve? Nadie sube a comprobarlo. Los vecinos de planta puede que tampoco estén. La comunidad no entra en las viviendas. Y muchos propietarios viven en otra provincia o en otro país, así que no pueden pasarse un domingo a mirar.
La consecuencia práctica es que un incidente en una segunda residencia se descubre tarde, muchas veces en la siguiente visita. Y para entonces ya no hay nada que hacer.
Un sistema conectado ataca exactamente ese punto: no depende de que alguien esté cerca. Si un detector salta en enero, la señal sale de la vivienda en ese momento, alguien la comprueba y tú recibes el aviso estés donde estés. La distancia deja de importar.
En una ciudad con tanta vivienda de uso estacional, las llaves se mueven mucho más de lo que el propietario recuerda. La familia que viene en agosto, el amigo al que se dejó una copia, el inquilino de un verano, la persona que iba a subir a ventilar, el gestor que llevó el apartamento una temporada.
Una cerradura no distingue entre una llave legítima y una copia que alguien guardó hace tres años. Abre igual, y no deja constancia de nada.
Una alarma sí marca la diferencia. Si tú no has desconectado el sistema, da lo mismo con qué llave se abra la puerta: la apertura se detecta, se verifica y se avisa. Para quien alquila su apartamento por temporadas —o simplemente ha tenido varios usuarios a lo largo de los años— esa es probablemente la razón más sólida para instalar un sistema.
Muchos edificios de Benidorm tienen conserje o servicio de vigilancia de zonas comunes. Está bien, pero conviene entender qué cubre: el portal, la piscina, el garaje, los pasillos. No cubre lo que pasa dentro de tu apartamento con la puerta cerrada, ni está durante las 24 horas los 365 días, ni tiene forma de saber si el ruido que se oye en un cuarto piso es una obra o una intrusión.
Con la sirena pasa algo parecido. En un edificio de veinte plantas, un pitido a las cuatro de la mañana es un incordio, no una respuesta. Nadie sale al pasillo a comprobar qué ocurre, y con razón.
Lo que aporta valor no es hacer ruido, sino que alguien compruebe qué está pasando. Cuando un detector se activa, la señal llega a una central receptora de alarmas que trabaja las 24 horas, todos los días del año. Un operador verifica lo que ocurre dentro de la vivienda; si hay una intrusión real, se avisa a la policía y se te avisa a ti. Si ha sido un falso salto, se resuelve ahí y no se moviliza a nadie.
Esa verificación es lo que convierte un aviso en una respuesta. Y es también lo que hace que, cuando la central llama a la policía, esa llamada tenga peso.
Con 2.008 habitantes por kilómetro cuadrado de media, es fácil imaginar la ciudad entera como un bosque de edificios altos, pero el término municipal es más variado. Hay zonas donde la trama se abre y aparecen viviendas a pie de calle, bajos con terraza, adosados y casas con parcela, sobre todo según la ciudad se aleja de la primera línea y sube hacia el interior.
Son dos casos distintos y no se protegen igual. En un apartamento en altura, el trabajo se concentra en la puerta, en las ventanas y terrazas accesibles y en la detección interior. En una casa con parcela, la protección empieza fuera: accesos, puertas y perímetro, para poder avisar antes de que entren y no cuando ya están dentro.
Si vas a plantearte un sistema, hay cuatro cosas que conviene tener claras porque condicionan el diseño:
Damos servicio en todo el término municipal de Benidorm y en las localidades del entorno, que están todas a menos de once kilómetros:
La diferencia entre unos y otros es grande y se nota en el tipo de instalación. Benidorm concentra apartamento en altura; en Finestrat, Polop o La Nucía pesa mucho más la casa con parcela y la urbanización, donde el perímetro y los accesos exteriores son la primera línea. Villajoyosa y Altea mezclan las dos cosas, con casco urbano compacto y viviendas de temporada.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes. Es un punto de partida real: la cuota definitiva sale del estudio personalizado de tu vivienda y está sujeta a aprobación previa.
En esa cuota entra lo que hace que el sistema sirva de algo: conexión 24/7 con la central receptora, verificación de los saltos, aviso a la policía cuando procede, mantenimiento, servicio técnico y la aplicación para controlar y consultar el sistema desde el móvil, que en una segunda residencia se usa muchísimo.
Conviene aclarar una cosa que genera dudas: Securitas Direct opera ahora bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central y los mismos técnicos; lo que cambió fue el nombre comercial.
El proceso para saber tu precio es corto:
Desde 29,90 €/mes. La cuota final se fija tras el estudio personalizado y está sujeta a aprobación previa, porque depende del tipo de vivienda, de los accesos y del equipo necesario. Te la confirmamos por teléfono antes de que decidas nada.
Es precisamente el caso donde más aporta. Una vivienda que pasa meses cerrada no tiene a nadie que compruebe si ha ocurrido algo, y los incidentes se descubren en la siguiente visita. Con un sistema conectado el aviso llega el mismo día, estés donde estés, y desde la aplicación puedes ver el estado del apartamento sin viajar.
La altura protege menos de lo que parece. En los edificios de Benidorm hay terrazas contiguas, azoteas comunitarias y pasillos por los que circula mucha gente que no vive en el bloque. Una instalación bien planteada cubre esos accesos y la terraza, no solo la puerta de entrada.
No. El sistema se instala dentro de tu vivienda y protege tu vivienda, así que es decisión tuya. Otra cosa son las zonas comunes —portal, garaje, piscina—: eso corresponde a la comunidad y se plantea como un proyecto distinto.
Sí, y conviene decirlo al pedir presupuesto, porque hay que acordar quién gestiona el sistema y quién figura como contacto para la central. Es además la respuesta más práctica al problema de las copias de llave, que en vivienda de temporada acaban circulando más de lo que uno recuerda.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure: misma compañía, misma central receptora, mismos equipos y mismo servicio técnico. Solo cambió el nombre comercial.
En menos de 24 horas laborables desde que dejas tu teléfono en el formulario. La llamada sirve para conocer tu vivienda y darte el precio; la instalación se agenda después, según tu disponibilidad.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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