Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Campo Real, Madrid. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Campo Real: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Campo Real» o «Verisure Campo Real», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Campo Real tiene 6.974 habitantes y un término municipal de 61,8 kilómetros cuadrados, a 777 metros de altitud, en el sureste de la Comunidad de Madrid. La densidad resultante, 112,8 habitantes por kilómetro cuadrado, describe bien lo que es este municipio: un pueblo con casco urbano de verdad rodeado de mucho campo, sobre todo olivar.
Es una situación poco frecuente en Madrid. A media hora escasa de una ciudad de tres millones de habitantes, aquí sigue habiendo un pueblo con su trama antigua, con calles estrechas y con un término municipal enorme en el que, de noche, no hay prácticamente nadie. Esa doble condición —cerca de todo y vacío al mismo tiempo— es la que define el planteamiento de seguridad.
Como en todos los pueblos con mucho término, esa cifra es un promedio que no describe ningún sitio real. En el casco la densidad es alta: casas pegadas, calles con vida y ventanas que dan unas a otras. En el resto de los 61,8 kilómetros cuadrados la densidad es casi cero.
Y ahí está el matiz importante: en las últimas décadas mucha gente ha construido o comprado vivienda unifamiliar con parcela fuera del casco, buscando espacio y tranquilidad. Esas casas están, por definición, en la parte del municipio donde no hay vecinos que puedan ver nada. Ganan en calidad de vida exactamente lo que pierden en vigilancia natural.
Buena parte del municipio vive de trabajar fuera: en Arganda, en el corredor del Henares, en Madrid capital. Eso genera un patrón diario muy claro: las casas se quedan solas por la mañana temprano y no vuelve nadie hasta bien entrada la tarde.
En una vivienda del casco eso importa relativamente, porque hay movimiento alrededor. En una casa con parcela a las afueras, doce horas sin nadie son doce horas sin que exista ninguna posibilidad de que alguien se dé cuenta de algo. No hay portal, no hay escalera, no hay vecino de enfrente. Solo hay un muro o una valla, y un muro es un retraso, no una barrera.
Campo Real es conocido por su aceituna, y esa actividad deja huella en el territorio: fincas de olivar, casetas, almacenes, naves de labor, maquinaria y depósitos repartidos por kilómetros cuadrados de campo.
Son instalaciones que comparten un problema con las viviendas aisladas y lo agravan: no duerme nadie cerca, el acceso es por camino y no hay ninguna vía transitada delante. Lo que se guarda ahí —maquinaria, herramienta, combustible, producto— suele valer bastante más de lo que la gente calcula, y está sin vigilancia desde que se va el último hasta la mañana siguiente.
Por eso el estudio previo no se limita a preguntar cuántas habitaciones tiene la casa. Se mira la propiedad entera: qué edificaciones hay, cuáles están separadas, cuántos accesos independientes existen y desde dónde se ve cada uno.
Arganda del Rey, con 60.419 habitantes, está a 6,6 kilómetros. Loeches queda a 5,8, Pozuelo del Rey a 6, Torres de la Alameda a 7,6, Valdilecha a 8,1 y Velilla de San Antonio a 9,6.
Esa cercanía a un núcleo grande y al eje de la A-3 tiene dos lecturas. La primera es buena: los servicios y la respuesta de emergencia no están al final del mundo. La segunda es la que conviene tener presente: entrar y salir de Campo Real es rápido y no hace falta pasar por ningún sitio donde a alguien le extrañe verte. Un pueblo bien comunicado no tiene la barrera natural que sí tiene un pueblo remoto.
La altitud del municipio, en el borde del páramo del sureste madrileño, se nota en el invierno: frío seco, heladas y noches en las que la calle se queda desierta muy pronto. En un pueblo de siete mil habitantes, a las once de la noche de un martes de enero, no hay nadie fuera.
Ese silencio es agradable para vivir y engañoso para la seguridad. La sensación de calma hace que mucha gente confíe en que se enteraría si pasara algo. En una casa con parcela, con las ventanas cerradas y la calefacción puesta, no te enteras de nada que ocurra a treinta metros.
El planteamiento cambia respecto a un piso. Aquí no interesa detectar a alguien cuando ya está en el salón, sino antes:
Una sirena necesita público. En el casco todavía puede tener algún efecto; en una casa con parcela a las afueras, de madrugada, no lo tiene. El ruido le comunica al intruso que ha sido detectado y nada más: si decide continuar, no hay quien se lo impida.
Con las cámaras que solo graban ocurre lo mismo. Dan una imagen nítida de algo que ya no tiene solución, y muchas veces se revisa horas o días después. Lo que cambia el resultado es que el aviso salga de la propiedad de forma automática en el momento exacto de la detección.
Un detector se activa. En ese instante el equipo comunica con la central receptora de alarmas, operativa las 24 horas del día todos los días del año. Desde la central se verifica lo que ocurre en la propiedad, se te intenta localizar y, si se confirma que hay alguien donde no debería haberlo, se da aviso a la policía.
Dos detalles cuentan especialmente en un municipio con tanto campo. La comunicación con la central va por vía móvil propia, no por el wifi de casa, así que funciona igual en una nave de labor sin línea contratada; en el estudio previo se comprueba la señal en el punto exacto. Y el equipo mantiene batería, de modo que un corte de luz no lo deja fuera de servicio y la central queda enterada de la incidencia.
El servicio cubre todo el término municipal, casco y campo, incluidas las viviendas y edificaciones repartidas por los 61,8 kilómetros cuadrados, y también los municipios del entorno: Loeches a 5,8 kilómetros, Pozuelo del Rey a 6, Arganda del Rey a 6,6, Torres de la Alameda a 7,6, Valdilecha a 8,1 y Velilla de San Antonio a 9,6.
Todos comparten el mismo esquema del sureste madrileño: un casco donde vive la mayoría, una corona de vivienda unifamiliar dispersa y una gran extensión agrícola donde no hay nadie de noche.
El sistema de Securitas Direct, que hoy opera comercialmente bajo la marca Verisure, parte de 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye:
El importe final depende de lo que haya que cubrir. Una casa en el casco con una puerta a la calle no plantea el mismo problema que una vivienda con parcela, garaje exento y dos accesos, ni que una nave en mitad del olivar.
Todo empieza en el formulario de esta página. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 h laborables para conocer el caso: si es vivienda del casco, casa con parcela o finca, cuántos accesos tiene, cuántas horas está sola y qué es lo que más te preocupa. Con eso se prepara una propuesta concreta y un precio cerrado, sin compromiso.
En esa llamada no hay que decidir nada. Sirve para entender qué necesitas de verdad y para que puedas comparar con calma antes de dar ningún paso.
El perímetro y los accesos secundarios: puerta de jardín, garaje, puerta de servicio y ventanas de planta baja. En una vivienda aislada no interesa detectar a alguien cuando ya está dentro, sino cuando está cruzando la parcela, porque la ayuda tiene que desplazarse.
Sí. La comunicación va por vía móvil propia y no necesita internet en la finca. En el estudio previo se comprueba la cobertura en el punto exacto y se decide qué edificaciones y qué accesos conviene cubrir.
La tranquilidad es real y nadie pretende discutirla. Lo que conviene tener claro es que a las once de la noche no hay nadie en la calle y que buena parte del municipio son 61,8 kilómetros cuadrados sin vecinos. La alarma cubre ese hueco, no sustituye a nada que ya funcione.
Sí. El aviso llega a tu móvil en el momento y la central actúa aunque estés en Madrid o en Arganda. Desde la aplicación puedes comprobar el estado de la vivienda cuando quieras.
El equipo mantiene batería propia y la comunicación con la central va por vía móvil, independiente del wifi. Ni un apagón ni una caída de la línea dejan la propiedad desprotegida, y la central recibe constancia de la incidencia.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora y mismo servicio.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a la policía, mantenimiento, servicio técnico y aplicación móvil. El precio exacto depende de los elementos que necesite la propiedad.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Madrid o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis