Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Fuentelsaz de Soria, Soria. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Fuentelsaz de Soria: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Fuentelsaz de Soria» o «Verisure Fuentelsaz de Soria», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Fuentelsaz de Soria tiene 65 habitantes censados y un término municipal de 26,3 kilómetros cuadrados. La división sale a 2,5 personas por kilómetro cuadrado. Conviene detenerse un segundo en ese número, porque no es una curiosidad estadística: es el punto de partida de cualquier conversación honesta sobre proteger una casa aquí.
En una ciudad, la seguridad de una vivienda se apoya sin que nadie lo piense en que hay gente alrededor. Alguien pasa, alguien mira, alguien oye. En Fuentelsaz de Soria eso no puedes darlo por hecho. Buena parte del término es campo y monte donde no hay nadie a ninguna hora del día. Y en el propio pueblo, con 65 vecinos empadronados, hay franjas enteras del año en las que las casas ocupadas se cuentan con los dedos.
De ahí sale la idea central de esta página: aquí la protección de tu casa no puede depender de que alguien se dé cuenta. Tiene que darse cuenta el sistema.
El pueblo está a 1.078 metros sobre el nivel del mar, en la Soria de sierra. Eso condiciona la vida cotidiana de una manera que afecta directamente a las casas.
De noviembre a marzo, las tardes se acaban pronto, el frío deja las calles vacías y muchas viviendas se quedan cerradas y sin calefacción durante semanas. Es la época en que menos ojos hay en el pueblo y también la época en la que las casas están más solas. Después llega el verano y el municipio cambia de cara: vuelven familias, se abren casas que llevaban meses cerradas y durante unas semanas hay movimiento.
Ese vaivén tiene una consecuencia práctica. Una casa que pasa el invierno cerrada y el verano llena necesita un sistema que funcione igual de bien en las dos situaciones: que no te moleste cuando estás dentro y que trabaje solo cuando no estás en la provincia.
Un municipio de 65 habitantes no tiene plantilla de policía local. La cobertura corresponde a la Guardia Civil, que llega desde fuera del término. Los pueblos de alrededor están cerca en kilómetros —Fuentecantos a 2,1, Ausejo de la Sierra a 4,6, Los Villares de Soria a 4,9, Renieblas a 6,2, Garray a 6,4— pero son núcleos igual de pequeños: Fuentecantos tiene 65 vecinos, Los Villares 72, Renieblas 107, Ausejo 113. El más poblado del entorno inmediato es Garray, con 794.
O sea: por muchos pueblos que tengas al lado, el aviso siempre viene de fuera. Y por eso importa tanto quién da ese aviso y con qué información. No es lo mismo que alguien llame diciendo "creo que he oído algo" que una central receptora que ya ha comprobado que hay una intrusión en curso y traslada el aviso con datos concretos.
La vivienda tradicional de esta zona no es un piso ni un chalet moderno. Suele ser una casa de dos alturas con muros gruesos, un portón grande, y detrás o al lado un corral, un pajar, una cuadra o una nave que hoy se usa como trastero, garaje o almacén.
Todo eso forma parte de la propiedad y casi nunca se protege. Se piensa en la puerta de la calle y se olvida que:
Cuando una casa tiene tanto perímetro y tan pocos testigos, la protección no puede ser un aparato en el recibidor. Tiene que cubrir por dónde se entra de verdad.
Es el perfil más habitual del municipio y merece una explicación aparte. Una vivienda familiar que se hereda, se mantiene y se usa unas semanas al año está en una situación muy concreta: nadie sabe cuándo se ha entrado en ella hasta que llega el propietario y abre la puerta.
Puede pasar un mes. Pueden pasar tres. Y eso no solo importa por lo que falte; importa porque una casa abierta en octubre y descubierta en junio es una casa con la instalación destrozada, humedad, animales dentro y un problema mucho mayor que el del primer día.
Una alarma conectada cambia justo eso: el dueño se entera en el momento, esté donde esté, y la central actúa aunque él esté a 300 kilómetros. Para una segunda residencia en un pueblo de este tamaño, es probablemente la diferencia más grande que puedes introducir.
Es verdad y es valioso. En un pueblo de 65 vecinos, un coche desconocido llama la atención y la gente se avisa. Nadie va a discutir eso.
Pero conviene ser preciso sobre hasta dónde llega esa protección. Funciona cuando hay alguien mirando. En un pueblo con población envejecida y mucha vivienda cerrada, hay muchas horas al día —y meses enteros del año— en los que no hay nadie a quien pueda llamarle la atención nada. Funciona además con lo que se ve desde la calle; no con lo que pasa en la parte de atrás de una casa, en un corral cerrado o en una nave a las afueras.
Lo sensato no es elegir entre el pueblo y la tecnología. Es sumar: los vecinos siguen siendo el mejor sistema de aviso que existe cuando están, y el sistema conectado cubre exactamente las horas en las que no están.
Merece la pena aclararlo porque mucha gente se imagina solo una sirena. Un sistema de Securitas Direct —hoy Verisure— hace tres cosas encadenadas:
En una ciudad, el segundo paso es útil. En Fuentelsaz de Soria es el que sostiene todo, porque no hay nadie a mano que pueda hacer esa comprobación por ti.
Es la duda que sale siempre en la Soria rural, y con razón. La respuesta es sencilla: el sistema no depende de tu router ni de una línea fija. Se comunica con la central por vía propia e inalámbrica y lleva alimentación de respaldo, de modo que sigue operativo si se va la luz o si tu conexión a internet falla, cosa que en invierno y a esta altitud no es rara.
Para una casa que pasa meses vacía, esto no es un detalle técnico: es la diferencia entre un sistema que protege de verdad y uno que deja de existir en cuanto hay una incidencia en el suministro.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Esa cuota incluye la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía cuando procede, el mantenimiento del sistema, el servicio técnico y la app desde la que controlas la casa a distancia.
El importe final depende de cuántos accesos haya que cubrir y de si además del edificio principal quieres proteger corral, nave o garaje. Lo razonable es que lo veas por escrito antes de decidir nada, con el número de elementos detallado y sin sorpresas.
En un municipio de 2,5 habitantes por kilómetro cuadrado, un estudio hecho por teléfono y a bulto no sirve. Hay que saber si la casa está en el núcleo o aislada, cuántos meses al año se queda cerrada, si hay edificaciones anexas unidas a la vivienda, qué accesos tiene por detrás y desde dónde son alcanzables las ventanas altas.
Si estás dándole vueltas, déjanos tu teléfono en el formulario y te llamamos en menos de 24 h laborables. En esa llamada se concretan esos puntos y se te plantea una configuración pensada para una casa que va a estar sola gran parte del año, con su precio cerrado por escrito.
Es precisamente el caso donde más se nota. La vivienda no necesita estar habitada para estar protegida: los sensores trabajan solos, la central verifica el salto en el momento y avisa a la policía si hay indicios. Tú lo sabes al instante por la app aunque vivas en otra provincia.
El equipo no depende de tu wifi ni de una línea fija: la comunicación con la central es propia e inalámbrica y hay alimentación de respaldo. Sigue funcionando durante un corte de suministro y durante una caída de la conexión.
Sí, y en una casa de pueblo soriana suele ser lo más útil. Se pueden cubrir edificaciones anexas y accesos exteriores dentro del mismo sistema; en el estudio se decide qué compensa cubrir y qué no según lo que guardes allí.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente en España bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, la misma central receptora y el mismo servicio; lo que cambió fue el nombre.
Ayuda mucho, pero tiene un límite claro: solo funciona cuando hay alguien en el pueblo y solo cubre lo que se ve desde la calle. En invierno, con muchas casas cerradas, esa vigilancia informal deja de existir durante semanas enteras.
Sí. Se cubre la zona: Fuentecantos (2,1 km), Ausejo de la Sierra (4,6 km), Los Villares de Soria (4,9 km), Renieblas (6,2 km) y Garray (6,4 km), entre otros núcleos del entorno.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye central 24/7, verificación, aviso a policía, mantenimiento, servicio técnico y app. El precio definitivo lo tienes por escrito antes de contratar.
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