Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Murcia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Murcia: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Murcia» o «Verisure Murcia», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Murcia es uno de los municipios más poblados de España: 479.405 habitantes en 881,9 km², con una densidad media de 543,6 habitantes por kilómetro cuadrado. Está a solo 43 metros de altitud, en el fondo llano de la vega del Segura.
Ahora bien, esa media no describe a casi nadie. Murcia no es una ciudad rodeada de campo: es una ciudad rodeada de pedanías, muchas de ellas con miles de habitantes, calles propias, colegio y comercio. Una parte enorme de los murcianos no vive en el casco urbano, sino en esos núcleos repartidos por la huerta.
Por eso aquí la pregunta correcta no es qué alarma se pone en Murcia, sino dónde vives dentro de Murcia. Un cuarto piso en el centro y una casa con parcela en una pedanía a diez minutos tienen puntos débiles que no se parecen en nada.
En la ciudad, la forma dominante es el bloque de viviendas: cinco, seis, ocho alturas, portal común, ascensor, garaje bajo el edificio y trasteros en el sótano.
Un portal así recibe muchísimo tráfico legítimo a lo largo del día: paquetería, comida a domicilio, técnicos, limpieza, vecinos que sacan la moto o el patinete. La puerta de la calle se abre decenas de veces y nadie identifica a quien entra. No es un fallo de los vecinos, es que resulta imposible.
El garaje va todavía más lejos. La puerta tarda en cerrarse, entra un coche detrás de otro y desde el sótano se sube al ascensor sin pisar la acera. Con los trasteros en ese mismo nivel, guardando bicicletas, herramienta y maletas.
De ahí la idea que conviene tener clara: tu casa no empieza en el portal, empieza en la puerta de tu piso. Lo demás es terreno común.
Imagina una sirena a las tres de la madrugada en un edificio de ocho plantas. La oyen sesenta personas. No sale ninguna al rellano. Y hacen bien: nadie sabe si es una avería, un vecino que se ha equivocado al desconectar o alguien dentro de una vivienda.
En una ciudad grande el ruido es paisaje. Lo que de verdad cambia la situación es que alguien compruebe qué está ocurriendo.
Eso es la verificación. Cuando salta un detector, la señal sale de tu casa y llega a una central receptora de alarmas que trabaja las 24 horas, todos los días del año. Un operador comprueba qué pasa dentro y, si hay una intrusión real, avisa a la policía y te avisa a ti. Si ha sido un salto falso, se cierra ahí y no se moviliza a nadie.
Ese paso intermedio lo es todo. Cuando la central llama a la policía, no traslada un pitido: traslada una comprobación.
El clima marca la vida doméstica en Murcia más que en casi ningún otro sitio. Hay noches templadas desde abril hasta bien entrado octubre, y con ellas la costumbre de dormir con la persiana subida un palmo, la ventana del patio abierta o la puerta de la terraza entornada.
A la vez, buena parte de la vida social se hace de noche y en la calle. En verano hay movimiento en las aceras a horas en las que otras ciudades duermen, así que ver a alguien caminando por un portal a las dos de la mañana no llama la atención de nadie.
Ese doble efecto (viviendas con huecos abiertos y calle donde todo el mundo pasa desapercibido) es la razón de que aquí la detección tenga que ser propia y no depender de que alguien note algo raro.
Hay fechas en las que Murcia se vuelca fuera de casa. Los días grandes de primavera llenan la calle desde la mañana; en Semana Santa mucha gente sale hacia la costa o hacia el interior; y en agosto se juntan las vacaciones de casi todo el mundo, con edificios enteros a media luz.
Tener vecinos no protege una vivienda vacía. Cuando media escalera está fuera, un ruido en el rellano se interpreta como algo normal, y los pocos que quedan tampoco van a llamar por una puerta que suena.
Con un sistema conectado da igual dónde estés: la señal sale, se verifica y te avisan. Y en la aplicación compruebas el estado de tu casa cuando quieras, sin depender de que alguien suba a mirar.
En las pedanías la vivienda cambia de forma. Aparecen casas de una o dos plantas, con parcela, porche, cuarto de aperos y, muchas veces, vecinos a cierta distancia en lugar de al otro lado del tabique.
Algunas se habitan todo el año y otras son la casa familiar de fin de semana o de verano. En ambos casos el planteamiento es distinto al del piso: la protección empieza fuera, en el acceso a la parcela y en el perímetro de la vivienda, para detectar antes de que alguien esté dentro.
Y hay un detalle que en la huerta importa mucho: lo que se guarda alrededor de la casa. Maquinaria, herramienta, motocultores, bicicletas. Eso también forma parte del estudio.
Murcia es una ciudad universitaria con miles de estudiantes, y eso genera un mercado de alquiler con mucha rotación: pisos por habitaciones, contratos de un curso, gente que entra en septiembre y se va en junio.
Para el propietario, el asunto no es el inquilino. Son las llaves. En un piso compartido pueden haber pasado ocho personas por la misma cerradura en tres años, con las copias que eso supone. Una llave no distingue entre quien vive allí ahora y quien vivió hace dos cursos.
Un sistema conectado sí lo distingue: si nadie ha desconectado la alarma, se detecta la entrada y la central la verifica, sea cual sea la llave. Y protege también los meses de verano, cuando muchos de esos pisos se quedan completamente vacíos.
Damos servicio en todo el término municipal de Murcia, casco urbano y pedanías, y en los municipios del entorno. En esta zona los límites municipales se cruzan sin darse cuenta, porque la vega es continua.
Fíjate en Molina de Segura: 78.458 habitantes a menos de once kilómetros, más que muchas capitales de provincia. Alrededor de Murcia no hay pueblos dispersos, hay ciudades medianas encadenadas por la vega, con el mismo tipo de bloques y de urbanizaciones.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes. Es un punto de partida real, no un reclamo: la cuota final depende del estudio personalizado de tu vivienda y está sujeta a aprobación previa.
En esa cuota entra lo que hace que el sistema tenga sentido: conexión 24/7 con la central receptora, verificación de los saltos, aviso a la policía cuando procede, mantenimiento, servicio técnico y la aplicación para controlarlo desde el móvil.
Aclaramos una duda muy repetida: Securitas Direct opera ahora bajo la marca Verisure. Misma compañía, misma central receptora, mismos técnicos. Cambió el nombre comercial, no el servicio.
El presupuesto se cierra hablando contigo, porque un piso del centro y una casa de huerta con parcela no necesitan lo mismo:
Desde 29,90 €/mes. La cuota final se fija tras el estudio personalizado y está sujeta a aprobación previa, porque depende del tipo de vivienda, de los accesos y del equipo necesario. Te la confirmamos por teléfono antes de que decidas nada.
No. En el piso la prioridad es la puerta y los huecos accesibles. En una casa con parcela la protección empieza fuera: accesos y perímetro, para detectar antes de que lleguen a la vivienda. También se valora qué se guarda en el porche, el garaje o el cuarto de aperos. Por eso el presupuesto se hace después de conocer la casa.
Complicado no, pero sí distinto. Un bajo con patio tiene, en la práctica, dos entradas, y la trasera suele ser la menos vigilada del edificio. Se cubre el acceso al patio además de la puerta y las ventanas, para que la detección se produzca antes de que alguien esté dentro de casa.
Sí. Conviene decirlo al pedir presupuesto para definir quién conecta y desconecta el sistema y quién figura como contacto de la central, porque en un piso compartido conviven horarios muy distintos. Es también la mejor respuesta cuando no sabes cuántas copias de llave hay circulando después de varios cursos.
No. El sistema se instala dentro de tu vivienda y protege tu vivienda: la decisión es tuya. Proteger zonas comunes, como el garaje o los trasteros, corresponde a la comunidad de propietarios y se plantea aparte.
Sí. Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure: misma compañía, misma central receptora, mismos equipos y mismo servicio técnico. Solo cambió el nombre comercial.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Murcia o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis