Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Xeraco, Valencia. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Xeraco: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Xeraco» o «Verisure Xeraco», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Xeraco no es un sitio, son dos. Está el casco urbano, con sus 6.149 vecinos empadronados, sus calles de siempre y una vida que no se interrumpe en enero. Y está la zona de playa, separada del pueblo por un tramo de huerta y marjal, donde hay vivienda que se llena en julio y se apaga en octubre.
Esa doble realidad condiciona por completo cómo se plantea la seguridad aquí. En un término de 20,2 km² prácticamente llano, a tres metros sobre el nivel del mar, conviven la casa de pueblo habitada todo el año y el apartamento que se abre seis fines de semana. Y no se protegen igual, porque el riesgo no es el mismo.
Como distribuidor autorizado de Securitas Direct —hoy Verisure, tras el cambio de marca de la compañía— es lo primero que preguntamos: ¿cuántos meses al año hay alguien dentro?
La vivienda de temporada de la costa de La Safor tiene un patrón que se ve desde la carretera: en agosto está todo abierto y en noviembre hay bloques enteros a oscuras. Un edificio con veinte apartamentos puede tener dos ocupados en pleno invierno.
Eso significa varias cosas muy prácticas:
Un sistema conectado da respuesta a los tres frentes: detecta la intrusión, te avisa al móvil en el mismo instante y, con los detectores de agua y de humo integrados, te alerta también de lo que no es un robo pero acaba costando igual de caro.
En la zona de playa hay de todo, y cada tipo de vivienda tiene sus puntos débiles propios.
En una vivienda con parcela, lo que hay que mirar es el perímetro y todo lo que la valla no cubre: la puerta de acceso al jardín, las ventanas de la planta baja, la cristalera del salón, el porche cerrado, el garaje y ese cuartito exterior donde acaban las bicis, las tablas y las herramientas. Una casa aislada, sin vecinos alrededor en invierno, es un objetivo cómodo precisamente porque nadie pasa por delante.
En un apartamento de bloque, el enfoque cambia. Aquí lo importante es la puerta de entrada, la terraza —sobre todo si está a la misma altura que la de al lado o es accesible desde una zona común— y el trastero. Y hay un detalle que la gente pasa por alto: en un bloque vacío, quien accede al portal puede trabajar durante horas sin cruzarse con nadie.
Por eso el estudio se hace sobre tu vivienda concreta, no sobre un modelo genérico de "casa de playa".
El corazón del servicio no es el detector, es lo que ocurre después. Cuando algo salta, la señal llega a la central receptora de alarmas, operativa 24 horas al día los 365 días del año. Un operador verifica la situación mediante audio y, en los equipos que llevan cámara, con la imagen del momento exacto del salto.
Si se confirma que hay alguien dentro, se avisa a la policía y se te llama a ti, estés en Valencia, en Madrid o donde sea. Si ha sido la ropa tendida moviéndose con el viento de levante, se cierra la incidencia y no se molesta a nadie. Esa diferencia es la que hace que el sistema funcione en un entorno donde tú no estás para comprobar nada.
El sistema puede incorporar además ZeroVision, que genera una cortina de niebla espesa en la estancia al confirmarse la intrusión. En una vivienda aislada o en un bloque vacío, donde nadie va a interrumpir a quien está dentro, quitar la visibilidad es la forma más eficaz de acortar el problema.
A tres metros de altitud y con el mar delante, el ambiente aquí es duro con cualquier instalación. La humedad y el salitre castigan la electrónica, las juntas y los contactos, y una vivienda cerrada meses acumula condensación.
Por eso la cuota del servicio incluye mantenimiento y servicio técnico. No es un extra que se contrata aparte: forma parte del contrato. Un equipo que se instala y luego nadie revisa, en un ambiente marino, es un equipo que un día deja de estar donde crees que está.
También ayuda que la instalación sea inalámbrica y sin obra, algo especialmente cómodo en comunidades de propietarios con normas de fachada estrictas, que en la costa son la norma más que la excepción.
Muchas viviendas de la zona se alquilan en temporada alta. Eso plantea una duda razonable: si voy a tener gente distinta cada semana, ¿cómo manejo la alarma?
La aplicación permite conectar y desconectar el sistema en remoto y gestionar accesos sin repartir mandos por medio pueblo. Puedes dejar el sistema desactivado durante la estancia y volver a activarlo en cuanto la vivienda queda libre, sin desplazarte. Y en tu propia estancia puedes proteger solo determinadas zonas: por ejemplo, el trastero o el garaje donde guardas tus cosas mientras la casa está alquilada.
Lo mismo vale si dejas la llave a un familiar o a alguien que va a ventilar en invierno: no necesitas hacer copias ni cambiar nada del sistema.
Hay un momento del año que en Xeraco lo decide casi todo: el fin de semana en que cierras la casa hasta el año que viene. Lo que dejes hecho ese día es lo que va a proteger la vivienda durante los meses siguientes.
Merece la pena repasar cuatro cosas antes de echar la llave:
Y entre medias, entre el término y la playa, está la huerta: naranjos, campos y casetas donde se guardan aperos, motobombas y herramienta. Esas construcciones también se pueden proteger con detectores propios integrados en el mismo sistema, porque están aún más solas que las casas.
Gandía está a 7,8 km, Xeresa a 2,6, Tavernes de la Valldigna a 6,3, Barx a 7,7, y Benifairó de la Valldigna y Benirredrá a 8 km. Con la autopista, la carretera de la costa y el tren de cercanías, moverse por la comarca es cuestión de minutos.
Esa buena comunicación es lo que hace atractiva la zona para vivir y veranear, pero también implica que nadie tiene que ser de aquí para llegar hasta aquí. En un municipio con vivienda vacía buena parte del año, la respuesta inmediata y verificada tiene más valor que cualquier otra medida.
El sistema conectado de Securitas Direct parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Lo que incluye:
El precio final depende de la vivienda: no cuesta lo mismo un apartamento de dos habitaciones que una casa con parcela, garaje y varias cristaleras. El estudio previo es gratuito y no compromete a nada.
Rellena el formulario de esta página. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables. En la llamada nos cuentas si tu vivienda está en el pueblo o en la zona de playa, cuántos meses al año se usa, si tiene parcela, terraza o trastero y si se alquila en verano.
Con eso preparamos una propuesta ajustada. Ni visitas sin avisar ni llamadas insistentes: solo el formulario y una conversación para entender qué necesitas.
Es justo el caso donde más se nota. El sistema funciona igual esté la vivienda ocupada o no, y te avisa al móvil en el instante del salto aunque vivas a cientos de kilómetros. Además detecta humo e inundaciones, que en una casa cerrada nueve meses pueden causar daños muy superiores a los de un robo.
Sí. Desde la aplicación conectas y desconectas el sistema en remoto, sin desplazarte ni entregar mandos. Puedes dejarlo desactivado durante la estancia y reactivarlo en cuanto la vivienda queda libre, e incluso mantener protegidas solo determinadas zonas como el trastero o el garaje.
El ambiente marino es exigente, por eso el contrato incluye mantenimiento y servicio técnico. Los equipos se revisan y se sustituyen los elementos que lo necesiten sin coste adicional dentro del servicio contratado.
No, si los elementos van dentro de tu vivienda. Solo haría falta acuerdo de la comunidad para proteger zonas comunes como el portal, el garaje colectivo o los trasteros. La instalación es inalámbrica y no toca fachada ni requiere obra.
Sí. Los equipos llevan batería propia y se comunican por red móvil, así que mantienen la conexión con la central aunque falle el suministro eléctrico o el router de la vivienda.
Sí. Securitas Direct pasó a operar en España bajo la marca Verisure: misma compañía, misma central receptora y mismo servicio técnico.
Tras el estudio gratuito de la vivienda. El servicio parte desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa, y el importe final depende de los accesos y espacios que quieras proteger.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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