Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Dénia, Alicante. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Dénia: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Dénia» o «Verisure Dénia», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Hay pocos municipios en España donde el calendario mande tanto. Dénia tiene 47.261 habitantes censados y está a pie de mar, con el puerto, los ferris a Baleares y una costa que en verano no da abasto. Entre octubre y junio, en cambio, hay zonas enteras del término donde las persianas están bajadas y no hay un solo coche aparcado.
Esa es la particularidad que define aquí cualquier conversación sobre seguridad en el hogar. No estamos hablando de una casa que se queda sola ocho horas mientras trabajas: estamos hablando de viviendas que pasan ocho o nueve meses cerradas, con el propietario a cientos de kilómetros y sin nadie que entre a comprobar cómo están.
Cuando una casa está en esa situación, el problema no es solo que pueda pasar algo. Es que puede pasar en noviembre y no saberse hasta Semana Santa.
El término tiene 66,2 kilómetros cuadrados y una densidad de 713,9 habitantes por kilómetro cuadrado. Ese número, por sí solo, no describe nada, porque Dénia son dos realidades pegadas.
Una es el casco urbano y la zona del puerto: calles compactas, edificios de viviendas, portales, comercio, gente todo el año. Ahí hay vigilancia natural incluso en invierno, y lo que hace falta proteger es la puerta de la vivienda, las ventanas realmente accesibles y poco más.
La otra es la Dénia dispersa: urbanizaciones, chalets con parcela, casas repartidas por la ladera y por los alrededores, calles residenciales donde en enero hay tres casas habitadas de cada veinte. Ahí no hay vigilancia natural de ningún tipo durante buena parte del año, y la protección tiene que ser autónoma.
Por eso aquí nunca damos un precio por teléfono sin saber en cuál de las dos Dénias está tu casa. Serían dos sistemas completamente distintos.
Conviene decir también lo evidente: Dénia no es un pueblo que despierte en junio. Con casi 47.300 empadronados, tiene comercio, colegios, hospital, puerto de trabajo y una vida propia de ciudad mediana durante todo el año. El problema no es que el municipio esté vacío, es que hay barrios y urbanizaciones concretas que sí lo están mientras el centro sigue funcionando con normalidad.
El Montgó marca el paisaje del municipio y también marca el tipo de vivienda que hay en su entorno: parcelas con desnivel, pinos, vegetación cerrada, accesos por calles residenciales que suben y muros de piedra.
Es un entorno privilegiado para vivir y complicado de proteger, por un motivo simple: la misma vegetación que te da intimidad impide que nadie vea nada desde fuera. Una casa así puede tener el jardín, el porche y la piscina completamente ocultos desde la calle.
Cuando estudiamos una vivienda en esta zona, lo primero es el perímetro real: por dónde se accede a la parcela, qué puertas y correderas dan al exterior, dónde está el cuarto de la depuradora, si hay garaje o anexo separado de la casa. Después se decide qué se cubre y en qué orden. Lo que no tiene ningún sentido es empezar por el interior y dejar el exterior a la suerte.
Las viviendas de la primera línea y las cercanas al mar tienen su propia lista de puntos débiles. Grandes correderas de cristal para aprovechar las vistas, terrazas a ras de suelo, porches, escaleras exteriores, trasteros con las bicis y las tablas, y muchas veces una puerta de servicio que solo se usa en agosto.
Añade el detalle de la temporada: en agosto ese bloque o esa urbanización está lleno de gente y hay un control social enorme. En febrero, la misma calle puede tener una sola vivienda ocupada. Es el mismo edificio y son dos escenarios opuestos, y el sistema tiene que estar pensado para el segundo, no para el primero.
Muchísimas viviendas del municipio se alquilan por semanas o quincenas. Eso implica algo que casi nadie tiene en cuenta cuando piensa en seguridad: hay llaves y códigos que circulan. Los inquilinos, la empresa de gestión, el servicio de limpieza, el que arregla el aire.
No es cuestión de desconfiar de nadie. Es cuestión de tener el dato. Un sistema con control de conexiones y desconexiones te permite saber a qué hora se abrió la vivienda y quién lo hizo, sin tener que preguntar ni reconstruir nada. Para un propietario que gestiona la casa a distancia, esa información vale tanto como la propia protección.
Si tu vivienda aquí es la segunda residencia, la app deja de ser un accesorio y pasa a ser la parte más útil del servicio. Poder comprobar el estado del sistema un martes de enero desde tu casa de Madrid, de Valencia o del interior es lo que convierte una casa cerrada en una casa controlada.
Y si algo salta, no dependes de estar disponible. La central receptora funciona 24 horas al día los 365 días del año: un operador verifica lo que ocurre, te contacta y, si se confirma, avisa a la policía. Ese proceso ocurre exactamente igual en agosto con la casa llena que en noviembre con el municipio en temporada baja.
La alternativa clásica es pedirle a un vecino o a un familiar que pase de vez en cuando. Está bien y conviene seguir haciéndolo, pero tiene un límite: una visita cada quince días detecta las cosas quince días tarde. Y a quien pasa a echar un ojo tampoco se le puede pedir que asuma la responsabilidad de vigilar una casa que no es suya.
Desde 29,90 € al mes, sujeto a estudio personalizado y a aprobación previa. En esa cuota entran la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía cuando el salto se confirma, el mantenimiento, el servicio técnico y la app.
El importe final depende mucho de la vivienda, y en Dénia esa diferencia es enorme: un apartamento con dos accesos no tiene nada que ver con un chalet de parcela grande, piscina, garaje y dos plantas. El estudio previo, sin compromiso, es lo que permite ajustar el sistema a la casa real y no a una casa tipo.
Dos apuntes prácticos para una zona de segunda residencia: no hace falta obra, porque la instalación es inalámbrica, y la comunicación con la central no depende del wifi de la vivienda, algo importante en casas donde no siempre hay línea contratada todo el año.
Es habitual que alguien diga que su vecino tiene "la alarma de Securitas". Se refiere a lo mismo: Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Misma empresa, misma central receptora y mismo servicio; lo que cambió fue el nombre que aparece en el equipo y en el contrato.
Damos servicio en todo el término de Dénia y en los municipios de alrededor: Jávea a 7,4 kilómetros, Gata de Gorgos a 7,6, Ondara a 8, Pedreguer a 8,3, el Verger a 8,5 y Beniarbeig a 9,8. Es una comarca donde conviven pueblos del interior con casas de todo el año y una franja litoral llena de viviendas de temporada.
Déjanos tus datos en el formulario y te llamamos sin compromiso. Te preguntaremos lo justo: si es apartamento o casa con parcela, cuántos accesos reales tiene, si hay piscina, garaje o anexos, cuántos meses al año está vacía y si se alquila. Con eso se plantea una propuesta concreta y un precio real.
Sí, y en el momento. Recibes el aviso en el móvil y la central receptora gestiona la incidencia sin depender de que tú puedas contestar. Es el escenario para el que más se utiliza el servicio en un municipio de temporada.
Se puede configurar el sistema para los periodos en los que la casa está ocupada y para los que está vacía, y queda registrado quién conecta y desconecta y a qué hora. Así sabes cuándo se ha abierto la casa sin tener que preguntar a nadie.
Sí. Se valoran los accesos exteriores reales: puerta de parcela, correderas al jardín, porche y edificaciones anexas como el garaje o el cuarto de la depuradora. Al ser más elementos, influye en el precio, y por eso se define en el estudio.
No. La comunicación con la central receptora no depende del wifi de la vivienda. La cobertura concreta se comprueba en el estudio previo, antes de instalar nada.
Sí. Desde la aplicación ves el estado del sistema desde cualquier lugar, y si hay una incidencia la central actúa igualmente, con independencia de dónde estés o de la hora que sea allí.
Sí. Securitas Direct ahora opera bajo la marca Verisure, con la misma central receptora y el mismo servicio.
Sí, pero con otro planteamiento. En vivienda urbana ocupada todo el año se protege la puerta, las ventanas accesibles y el interior, con menos elementos que en un chalet, así que la cuota se queda más cerca del punto de partida.
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