Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Rozas de Puerto Real, Madrid. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Rozas de Puerto Real: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Rozas de Puerto Real» o «Verisure Rozas de Puerto Real», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Rozas de Puerto Real es Madrid, pero no se parece en nada a lo que la gente imagina cuando oye esa palabra. Tiene 579 habitantes, un término de 32 kilómetros cuadrados y está en el rincón más alejado de la comunidad, allí donde Madrid termina y empiezan Ávila y Toledo.
Esa posición explica casi todo. Aquí no hay bloques ni portales ni tráfico. Hay casas con terreno, calles anchas, campo alrededor y un ritmo que no tiene nada que ver con el de la capital, aunque salgan del mismo mapa administrativo.
Y explica también por qué los consejos de seguridad que valen para un piso de la M-30 no sirven de mucho por aquí. En un municipio de 579 vecinos, el planteamiento tiene que ser otro.
Conviene aclarar algo que pasa a menudo: esto no es Las Rozas. Quien vive aquí está harto de la confusión, y la diferencia no es solo de nombre. Un municipio de 579 habitantes en el borde de la comunidad y una ciudad del área metropolitana no comparten ni el tipo de vivienda, ni el ritmo, ni los riesgos, ni la solución.
Este es el rasgo que más condiciona la seguridad de una vivienda en Rozas de Puerto Real, y no aparece en ninguna estadística: el municipio cambia de tamaño cada semana.
El viernes por la tarde llegan coches, se abren casas, se encienden chimeneas y hay movimiento hasta el domingo. El domingo por la noche se marchan casi todos, y de lunes a jueves quedan los vecinos de todo el año, que son pocos y muchos de ellos mayores. En agosto y en los puentes largos, el ciclo se estira.
Resultado: hay viviendas que están vacías cinco días de cada siete, todas las semanas del año. No es una ausencia larga como la de una casa de playa, es una ausencia corta y constante, y eso tiene una consecuencia curiosa: es muy predecible. Cualquiera que pase por una calle un martes puede ver perfectamente qué casas llevan días cerradas.
Contra eso no protege el candado. Protege que la casa avise por sí sola, en el momento, a alguien que está trabajando a ochenta kilómetros de aquí.
La densidad del municipio es de 18,1 habitantes por kilómetro cuadrado. En una calle de Madrid capital esa cifra la reúnen dos portales. Aquí está repartida por 32 kilómetros cuadrados de término.
Esto significa que la vigilancia natural, que es el mejor sistema de seguridad que existe, funciona aquí a medias: en el núcleo y en fin de semana sí, con vecinos que se conocen y que se fijan en lo raro; entre semana y en las zonas más apartadas, prácticamente no funciona.
Por eso el elemento que de verdad aporta en este municipio es la conexión con una central receptora activa 24 horas al día los 365 días del año. No el ruido de una sirena que a lo mejor no oye nadie, sino un aviso que sale del propio sistema, se verifica y se gestiona.
Y hay otro detalle que se olvida: en una casa de fin de semana se acumulan cosas que no están en un piso. Bicicletas, herramienta de jardín, motosierra, mobiliario de exterior, a veces un remolque o un quad. Todo eso vive en el trastero o en la caseta, y todo eso está solo entre semana. Merece la pena decidir en frío qué se protege y qué no, en vez de darse cuenta después.
Rozas está a 882 metros, en la falda de la sierra. Eso se traduce en inviernos de verdad: frío, días cortos y noches en las que a partir de cierta hora no hay nadie en la calle, ni siquiera en el núcleo.
Para una casa de fin de semana, el invierno es la temporada crítica. La vivienda está cerrada, a veces con la calefacción al mínimo, y las visitas se espacian porque apetece menos subir. Hay propietarios que en enero y febrero pasan tres o cuatro semanas sin aparecer.
Ahí la app se convierte en la parte más práctica del servicio: comprobar desde el móvil que el sistema está conectado y que no ha habido incidencias, sin necesidad de coger el coche para quedarse tranquilo.
La mayoría de viviendas del municipio comparten un esquema parecido: puerta de parcela, casa con una o dos entradas, ventanas accesibles desde el jardín, porche, trastero o caseta con herramientas, y a veces piscina, barbacoa o leñera.
El orden correcto para cubrir eso es de fuera hacia dentro. Primero los accesos exteriores que se usan de verdad, después las zonas de paso obligado dentro de la vivienda, y por último los anexos que compense proteger. Nunca al revés.
Y conviene revisar dos puntos que casi todo el mundo pasa por alto: la puerta trasera o de servicio, que en muchas casas de campo lleva años sin usarse, y la ventana del cuarto de instalaciones. Son accesos reales, aunque uno no los tenga en la cabeza.
Un apunte sobre las llaves. En las casas de fin de semana es normal que alguien de confianza tenga una copia para entrar a revisar algo puntual. El sistema no lo impide: simplemente registra cada conexión y cada desconexión, con su hora, así que sabes cuándo se ha abierto la casa sin tener que preguntar a nadie.
La clave de todo el proceso es el punto tres. Que haya alguien mirando esa señal un miércoles a las cuatro de la tarde, cuando en tu calle no hay ni un coche.
Desde 29,90 € al mes, sujeto a estudio personalizado y a aprobación previa. La cuota cubre la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía cuando se confirma el salto, el mantenimiento, el servicio técnico y la aplicación del móvil.
El importe final depende de la vivienda. Una casa del núcleo con dos accesos necesita bastante menos que un chalet con parcela grande, piscina y caseta aparte. Por eso el estudio es previo y sin compromiso: para poner lo que hace falta y no lo que engorda la factura.
Dos detalles prácticos para casas de campo: no hace falta obra, porque la instalación es inalámbrica y no se pican paredes ni se pasan cables por la fachada; y la comunicación con la central no depende del wifi de la vivienda, algo importante en casas donde no siempre hay línea contratada.
Mucha gente sigue diciendo "voy a poner la de Securitas". Es correcto: Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Misma empresa, misma central receptora, mismo servicio. Lo único que cambió es el nombre que aparece en el equipo y en el contrato.
Damos servicio en Rozas de Puerto Real y en los municipios vecinos: Cadalso de los Vidrios a 4,2 kilómetros, Cenicientos a 5,2, San Martín de Valdeiglesias a 9,2, Pelayos de la Presa a 14,8, Villa del Prado a 16,2 y Navas del Rey a 22,1.
Es una zona con un patrón de vivienda muy parecido en todos los términos: casas con parcela, segundas residencias de fin de semana y bastante población que reparte su vida entre Madrid capital y la sierra. Si tu casa está justo en el límite con Ávila o con Toledo, tampoco cambia nada: lo que determina el estudio es la vivienda, no la provincia.
Déjanos tus datos en el formulario y te llamamos sin compromiso. Preguntamos lo justo: si la casa es de uso continuo o de fin de semana, cuántos accesos reales tiene, si hay parcela, piscina, garaje o caseta, y cuántos días a la semana se queda sola. Con eso se plantea una propuesta concreta y un precio real.
No hacemos visitas sorpresa ni insistimos si nos dices que no. Preferimos una conversación clara y que decidas tú con los números delante.
Es justo el perfil más habitual aquí. La vivienda pasa cinco días de cada siete vacía, de forma constante y muy visible desde la calle. El sistema cubre esos días y te avisa en el momento, estés donde estés.
No dependes de poder subir. La central receptora verifica lo ocurrido, te contacta y, si se confirma, avisa a la policía. Tú recibes toda la información por teléfono y por la aplicación.
Sí. Se valoran los accesos exteriores reales y las edificaciones anexas dentro de la finca. Suma elementos, así que influye en el precio final y se decide en el estudio previo.
Sí. La comunicación con la central no depende del wifi de la vivienda. La cobertura concreta se comprueba en el estudio previo, antes de instalar nada.
Conocerse ayuda entre semana y en fin de semana, pero solo cuando hay gente delante. Con 579 empadronados repartidos en 32 kilómetros cuadrados, hay muchas horas del día en las que no hay nadie que pueda dar el aviso.
No, si se configura bien. Hay detectores y ajustes pensados para viviendas con animales, algo muy común en las casas con terreno de la zona.
Sí. Securitas Direct ahora opera bajo la marca Verisure, con la misma central receptora y el mismo servicio.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
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Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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