Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Humanes de Madrid, Madrid. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Humanes de Madrid: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Humanes de Madrid» o «Verisure Humanes de Madrid», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Humanes de Madrid tiene 20.500 habitantes y un término de 20 kilómetros cuadrados, lo que da una densidad de unos 1.025 habitantes por kilómetro cuadrado. Es una cifra plenamente urbana, aunque bastante más baja que la de los grandes municipios del sur madrileño, y esa diferencia se nota al recorrer el municipio: aquí hay casco antiguo, bloques de vivienda y también amplias zonas de vivienda unifamiliar y adosada.
Esa mezcla es justamente lo que hace que la seguridad en Humanes no se pueda plantear con una receta única. Un piso en el centro y un chalet en el borde del casco tienen problemas distintos, aunque estén a un kilómetro el uno del otro.
Mirar el mapa alrededor de Humanes es revelador. A un lado están dos ciudades grandes: Fuenlabrada, a 4 kilómetros, con 190.076 habitantes, y Parla, a 5,5 kilómetros, con 137.471. Al otro, un conjunto de municipios mucho más pequeños: Moraleja de Enmedio a 2,2 kilómetros con 5.580 habitantes, Griñón a 5,1 con 10.799, Torrejón de la Calzada a 6,3 con 10.653 y Cubas de la Sagra a 6,9 con 7.238.
Humanes está exactamente en la bisagra entre esos dos mundos. Sumando todo, hay más de 380.000 personas en un radio de siete kilómetros, y a la vez el municipio conserva un tamaño manejable y una parte de tejido residencial de baja altura.
La consecuencia práctica es clara. En un entorno con esa cantidad de población y ese nivel de movilidad, nadie es un desconocido, porque todo el mundo lo es. La vigilancia natural de un pueblo —"aquí sé quién vive en cada casa"— aquí no se sostiene, y no por falta de vecindad, sino por pura aritmética.
Como toda la corona sur, Humanes funciona en buena medida como municipio residencial: mucha gente trabaja fuera, en las ciudades vecinas, en los polígonos del entorno o en Madrid, y se desplaza a diario en coche o en tren.
Eso deja una franja horaria enorme, de lunes a viernes, en la que un porcentaje muy alto de las viviendas está simplemente vacío. Ni con alguien dentro, ni con alguien a punto de llegar: vacío durante horas. Y esa franja diurna es la peor cubierta por cualquier sistema que dependa de que alguien oiga algo, porque de día un ruido más en la calle no significa nada para nadie.
En un chalet o en un adosado esa situación es todavía más marcada, porque no hay rellano ni portal compartido: la casa está sola de verdad, con su propio perímetro y sin ningún vecino al otro lado del tabique.
Humanes creció mucho y deprisa, como todo el sur de Madrid, pero conserva un casco antiguo de trazado estrecho que convive con las zonas de construcción más reciente. Son dos tejidos urbanos muy distintos dentro de un término de solo 20 kilómetros cuadrados.
En el casco hay casas de dos plantas con puerta directa a la calle, patios interiores y cocheras; en las zonas nuevas predominan los bloques y las viviendas con parcela. Lo importante es que ninguno de los dos modelos se protege igual, y que aplicar el mismo esquema a ambos es el error más frecuente. Una casa antigua tiene accesos que un piso no tiene, y un piso tiene zonas comunes que una casa no tiene.
Conviene separar los casos, porque el planteamiento cambia bastante.
Esa parte trasera es la clave en buena parte del parque residencial de Humanes. La puerta principal está a la vista y disuade por sí sola; el jardín de atrás, no. Por eso el estudio previo empieza por ahí: por cuántos accesos independientes hay y cuáles quedan ocultos.
La cercanía a Fuenlabrada y a Parla, además del tren de Cercanías y los polígonos industriales de la zona, hace que por Humanes haya movimiento constante de gente que no vive aquí. Es lo normal en cualquier municipio de la corona metropolitana y es también lo que sostiene su economía.
Pero tiene una lectura que conviene tener presente: los desplazamientos son rápidos, hay muchas vías de entrada y salida, y estar en un municipio de 20.500 habitantes no significa estar en un entorno cerrado. La protección de una vivienda aquí tiene que apoyarse en la detección y el aviso, no en la esperanza de que el entorno filtre a quien no debe estar.
Una alarma que solo hace ruido necesita que alguien la oiga, entienda de dónde viene y actúe. En un municipio como Humanes, a las cuatro de la tarde, ese ruido compite con el tráfico y con la actividad normal. Y a las tres de la madrugada, la mayoría de quien lo oye supone que se ha disparado sola y se vuelve a dormir.
Las cámaras que solo graban aportan otra cosa distinta: sirven para saber después lo que ocurrió, no para evitarlo mientras está ocurriendo. Lo que sí altera el resultado es que la comunicación con la central se produzca automáticamente en el instante de la detección y que haya alguien verificando y actuando al otro lado.
El proceso es este. Un detector se activa. El sistema comunica de inmediato con la central receptora de alarmas, operativa las 24 horas todos los días del año. Desde la central se verifica lo que está pasando en la vivienda, se te intenta localizar y, si se confirma que hay alguien donde no debería, se avisa a la policía.
Dos aspectos importan aquí. La comunicación con la central va por vía móvil propia, independiente del wifi de casa, así que no se interrumpe si cae la conexión doméstica. Y el equipo mantiene batería, de forma que un corte de suministro no lo deja fuera de servicio y la central queda enterada de la incidencia.
El servicio cubre todo el término municipal, tanto la zona de bloques como las áreas de vivienda unifamiliar, y también los municipios vecinos: Moraleja de Enmedio, Fuenlabrada, Griñón, Parla, Torrejón de la Calzada y Cubas de la Sagra.
Es una zona de contrastes: ciudades de más de cien mil habitantes conviviendo con municipios de cinco o diez mil, todos a pocos minutos unos de otros y con un tránsito diario muy alto entre ellos.
El sistema parte de 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye:
El precio final depende de lo que haya que cubrir. Un piso de dos habitaciones en una planta alta no necesita los mismos elementos que un adosado con jardín trasero y puerta de garaje independiente.
Para empezar, rellena el formulario de esta página. Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 h laborables para conocer la vivienda: si es piso, bajo, adosado o unifamiliar, cuántos accesos tiene, si hay jardín, garaje o trastero y qué es lo que más te preocupa. Con eso se prepara una propuesta concreta y un precio cerrado, sin compromiso.
En esa llamada no hay que decidir nada. Sirve para saber qué necesita realmente tu caso y poder compararlo con calma.
Por lo que no se ve. La puerta principal está a la vista de la calle y disuade; la parte trasera, no. En las zonas de vivienda unifamiliar de Humanes, cubrir el perímetro y los accesos ocultos suele ser más importante que reforzar la entrada principal.
Mucho, y es la situación más común aquí. De nueve a seis, gran parte de las viviendas del municipio están vacías. El sistema funciona igual estés donde estés: la central verifica y actúa, y tú recibes el aviso en el móvil en el momento.
Suele serlo. La puerta tarda en cerrarse, permite entrar detrás de otro vehículo y da acceso al interior del edificio saltándose el portal. Los trasteros, además, están en zonas por las que no pasa nadie durante horas. Se puede cubrir con detección específica.
Sí. La comunicación con la central va por vía móvil propia, independiente del wifi de la vivienda, y el equipo mantiene batería para seguir operativo durante un corte eléctrico, dejando constancia de la incidencia.
No, y conviene no tratarlas igual. Una casa del casco suele tener puerta a la calle, patio y a veces cochera comunicada con la vivienda, es decir, varios accesos independientes y alguno oculto. El estudio previo se hace mirando esos puntos concretos, no los metros cuadrados.
Sí. Securitas Direct pasó a operar comercialmente bajo la marca Verisure. Es la misma compañía, con la misma central receptora y el mismo servicio.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con central receptora, aviso a la policía, mantenimiento, servicio técnico y aplicación móvil. El importe exacto depende de los elementos necesarios en cada vivienda.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Madrid o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis