Securitas Direct ahora se llama Verisure: misma compañía, mismo servicio, nuevo nombre. Damos servicio en Felanitx, Illes Balears. Te llamamos, escuchamos cómo es tu casa y te damos el precio cerrado. Sin compromiso.
Sin sorpresas: esto es exactamente lo que ocurre después de darle al botón.
Una persona te llama en menos de 24 h laborables. Ni robots ni centralitas: hablas con quien lleva la zona.
Te preguntamos cómo es tu vivienda en Felanitx: accesos, si la dejas sola, si hay jardín o local. De ahí sale el equipo que necesitas.
Te decimos qué cuesta tu alarma Verisure (Securitas Direct), qué incluye y qué permanencia tiene. Decides tú, con el precio delante y sin prisa.
Securitas Direct pasó a operar bajo la marca Verisure. Es la misma compañía y el mismo servicio de siempre: cambió el nombre comercial, no la alarma, ni la central receptora, ni los técnicos. Si buscas «Securitas Direct Felanitx» o «Verisure Felanitx», estás buscando exactamente lo mismo.
Por eso verás las dos marcas juntas: los sistemas se comercializan como Verisure, pero mucha gente los sigue conociendo como Securitas Direct. Tu alarma, tu app y tu contrato funcionan igual con uno u otro nombre.
Lo primero que conviene entender de Felanitx es que no es un pueblo, es un término. Un término de 169,8 kilómetros cuadrados en el sureste de Mallorca, con 19.146 habitantes y una densidad de 112,8 personas por kilómetro cuadrado. Esa densidad media no describe a nadie: la mayoría vive concentrada en el casco urbano, a 95 metros de altitud, y el resto del municipio es campo, camino y casas sueltas hasta llegar al mar.
Por eso aquí no existe "la alarma para una casa de Felanitx". Existe la alarma para una casa entre medianeras del casco, la de una vivienda de campo a la que se llega por camino, y la de una casa junto a la costa que se abre en junio y se cierra en septiembre. Tres encargos distintos que solo comparten el código postal.
Felanitx vive dos años dentro de cada año. En verano el término se llena, la franja costera funciona a pleno rendimiento y hay movimiento a cualquier hora. A partir de octubre, buena parte de esas viviendas se cierra y no vuelve a abrirse hasta la primavera siguiente.
Ese ciclo tiene una consecuencia incómoda: durante meses hay casas perfectamente identificables como vacías. No hace falta investigar nada para saberlo. Se ve en las persianas bajadas desde siempre, en el buzón, en el jardín, en la ausencia de coche. Cualquiera que pase por delante lo lee en dos segundos.
Y la temporada baja es larga. Ocho meses de casa cerrada es tiempo de sobra para que ocurra algo y para que nadie se entere hasta la siguiente visita.
Esta es la diferencia real entre tener una segunda vivienda en Mallorca y tenerla a media hora de casa. Si tu vivienda está en Felanitx y tú estás en la península o fuera de España, no existe la opción de "me acerco un momento a ver". Entre tú y tu puerta hay un vuelo, un billete y un día entero.
Eso convierte cualquier duda en un problema desproporcionado. Te llama alguien porque ha visto una ventana abierta y no puedes hacer nada más que dar vueltas a la idea. La insularidad no aumenta el riesgo, pero sí multiplica el coste de no saber.
De ahí que la parte más valorada del servicio, entre los propietarios que no residen en la isla, no sea la sirena. Es poder abrir la aplicación un miércoles de enero desde cualquier sitio y ver que el sistema está armado y que no ha pasado nada. Y, si pasa, que la respuesta se ponga en marcha sin ti.
Con 169,8 kilómetros cuadrados de término, en Felanitx hay muchísima vivienda fuera del casco. Casas de piedra, fincas con almendros, edificaciones agrícolas reconvertidas, cocheras y almacenes. Y una característica que las define: paredes gruesas, mucho perímetro, varios accesos y ningún vecino a la vista.
En ese tipo de propiedad el planteamiento cambia. No se trata solo de proteger la puerta principal, sino de saber que alguien ha entrado en la parcela antes de que llegue a la vivienda. El portón, el camino de acceso, el patio y las edificaciones auxiliares forman parte del sistema, porque es ahí donde se gana el único recurso que importa en una casa aislada: tiempo.
Además, en el campo lo que desaparece no siempre está dentro de la casa. Herramienta, maquinaria pequeña, material de la finca. Cosas guardadas en anexos que solo se revisan de vez en cuando.
La vivienda del núcleo de Felanitx tiene vecinos, pero también tiene calles que se quedan tranquilas pronto, patios interiores, corrales traseros y carpintería antigua en muchas casas de toda la vida. La entrada rara vez se intenta por la fachada principal: se intenta por donde no se ve desde la calle.
Aquí el sistema se diseña al revés que en el campo. Menos perímetro exterior y más atención a los puntos ciegos: la parte de atrás, la planta baja, el acceso desde el patio. Y una cosa más, que en un pueblo de casi veinte mil habitantes cuenta: la verificación. Que antes de movilizar a nadie alguien confirme desde la central que el salto es real y no la persiana que ha golpeado con el viento.
Casi todo el que tiene casa cerrada en Felanitx ha resuelto la vigilancia igual: un familiar, un vecino o alguien de confianza que pasa cada cierto tiempo, recoge el correo y comprueba que todo está bien. Es una solución humana y funciona para muchas cosas.
Para esta, no. Quien pasa el jueves no puede saber lo que ocurrió el sábado anterior, y llega siempre después. El favor sirve para descubrir, no para evitar. Y además pone a otra persona en la incómoda posición de ser quien te da una mala noticia.
Un sistema conectado hace justo lo que el favor no puede: avisa en el instante, no en la siguiente visita. Y libera al vecino de una responsabilidad que nunca pidió.
Securitas Direct opera desde hace años bajo la marca Verisure. Lo que se contrata no es un aparato, es un servicio con personas e infraestructura detrás:
La diferencia con un dispositivo comprado por internet está en la cadena completa: detección, transmisión, verificación humana y aviso a las fuerzas de seguridad. Un equipo que solo hace ruido dentro de una casa cerrada en pleno campo no cambia nada. Uno conectado, sí.
En una casa fuera del casco es habitual que el suministro eléctrico falle alguna vez y que la cobertura móvil no sea igual de buena en todos los puntos del término. Son exactamente los dos factores que dejan inservible un sistema doméstico que depende del enchufe y del wifi.
El sistema profesional lo resuelve por diseño: batería propia para seguir operativo durante un corte y comunicación con la central por vía móvil, sin depender del router de la vivienda. Y la señal se verifica antes de instalar nada, en la ubicación exacta del inmueble. En un municipio tan extenso, eso no es un trámite, es parte del trabajo.
El servicio arranca desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. La cuota incluye la conexión 24/7 con la central receptora, el aviso a la policía, el mantenimiento, el servicio técnico y la aplicación.
El importe final depende de lo que haya que cubrir, y en Felanitx la horquilla es amplia de verdad. No se parecen un piso del casco, una casa de dos plantas con patio y una finca con varias edificaciones y camino de acceso. Por eso el estudio es previo, sin coste y sobre el inmueble real: se decide qué hace falta, qué no, y se cierra el precio antes de que asumas ningún compromiso.
El mapa alrededor ayuda a situar la escala. Manacor, con 49.153 habitantes, está a 12,4 kilómetros y es la localidad grande de referencia de esta parte de la isla. Santanyí, con 13.067, a 12,9. Campos, con 12.485, a 11,9. Porreres, con 5.892, a 11,8. Vilafranca de Bonany, con 3.929, a 12,3. Y Petra, con 3.231, a 16,4 kilómetros.
Son distancias cortas en el mapa, pero de núcleo a núcleo: entre unos y otros hay campo abierto y casas dispersas. Esa es la estructura del interior del sureste mallorquín y la razón por la que el planteamiento de seguridad que tiene sentido aquí se repite en todos ellos.
Rellena el formulario indicando que la propiedad está en Felanitx y cuenta brevemente qué es: casa del casco, vivienda con patio, finca de campo, casa de temporada cerca de la costa. Añade cuántos meses al año hay alguien dentro, porque es el dato que más cambia la propuesta.
Déjanos tu teléfono y te llamamos en menos de 24 horas laborables para concretar el estudio, decirte qué necesita tu inmueble y darte el importe final. Sin compromiso, y aunque no estés ahora en la isla.
Son precisamente esos meses los que justifican el servicio. Con la vivienda cerrada y tú a un vuelo de distancia, cualquier incidencia se descubriría en la siguiente visita, es decir, medio año después. Con el sistema conectado te enteras el mismo día y la respuesta se activa sin que tengas que estar en la isla.
Se comprueba en el estudio previo, sobre el terreno y en el punto exacto donde iría el equipo. La comunicación con la central va por red móvil y no depende del wifi de la casa, y el sistema mantiene batería propia por si se va la luz. En un término de 169,8 kilómetros cuadrados, verificar eso antes de instalar es imprescindible.
Sí. Se integran en el mismo sistema, y en propiedades de campo suele ser la parte más rentable, porque es donde está la herramienta y la maquinaria. También se puede detectar el acceso a la parcela para que el aviso se produzca antes de que nadie llegue a la vivienda.
No, si el sistema se configura bien. Los detectores se seleccionan y se colocan teniendo en cuenta que hay un animal moviéndose por la vivienda. Y como cada salto se verifica antes de avisar a nadie, una activación dudosa se comprueba primero desde la central.
El sistema permite avisar a la central de forma discreta, sin depender de que puedas hablar. Desde allí se verifica la situación y se avisa a las fuerzas de seguridad. Es un escenario poco frecuente, pero es el que más tranquiliza tener resuelto.
Desde 29,90 €/mes, sujeto a estudio personalizado y aprobación previa. Incluye conexión 24/7 con la central receptora, aviso a la policía, mantenimiento, servicio técnico y aplicación móvil. La cifra exacta depende de los accesos y del tamaño de lo que se protege, y se te da cerrada antes de decidir.
También damos servicio aquí, y cada una tiene su propia página.
¿No es tu localidad? Mira todas las de Illes Balears o el mapa completo.
Desde 29,90 €/mes. Cuéntanos cómo es tu vivienda y te damos tu precio real. Sin compromiso y sin letra pequeña.
Pedir presupuesto gratis